A pesar de los avances médicos, la mortalidad posterior a un trasplante de corazón sigue siendo alta, llegando al 50 por ciento a los 11 años después de la cirugía.

Los receptores de trasplantes de corazón representan una población particularmente vulnerable a la exposición a la contaminación del aire, la cual se ha relacionado con una mayor mortalidad cardiovascular en pacientes con enfermedades cardíacas o antecedentes de insuficiencia cardíaca.

Asociación examinada

Una reciente investigación que examinó la asociación entre los niveles de contaminación del aire y la supervivencia después del trasplante de corazón, encontró que los pacientes sometidos a esta intervención que viven en áreas donde los niveles de polución atmosférica sobrepasas los límites establecidos tienen un mayor riesgo de mortalidad.

La contaminación del aire se asocia a respuestas inflamatorias, aumentos en la presión arterial y en la resistencia a la insulina, así como un sistema inmune debilitado.

Para el estudio, el equipo de investigación examinó los datos de 21.800 pacientes (edad promedio de 52 años, 75% hombres) que se sometieron a un trasplante de corazón en los años 2004 y 2015, y analizó los códigos postales residenciales de los pacientes para determinar los niveles de exposición a la contaminación del aire según la ubicación.

Los investigadores compararon los niveles de material particulado transpirable de 2,5 micrones de diámetro o menos (PM2.5) en el aire, comúnmente producidos a partir de plantas de energía, vehículos automotores o aviones, de la ubicación de cada paciente.

Aproximadamente el 21,9 por ciento de los receptores de trasplante de corazón vivían en áreas donde los niveles de PM2.5 excedieron los límites establecidos por la Agencia de Protección Ambiental (EPA).

Un factor ambiental clave

Las ubicaciones que tenían una mayor contaminación del aire tenían poblaciones más grandes, porcentajes más altos de minorías, un mayor número de hogares y tasas de desempleo más altas.

Los receptores de trasplantes de corazón representan una población particularmente vulnerable a la exposición a la contaminación del aire.

Después de un seguimiento de 4,8 años, los investigadores encontraron que los receptores de trasplantes de corazón expuestos a la contaminación del aire tuvieron un riesgo 26 por ciento mayor de mortalidad debido a la infección. La asociación observada fue consistente en todos los subgrupos examinados.

Los receptores de trasplantes de corazón son vulnerables a las infecciones debido a la inmunosupresión causada por el trasplante del órgano. Los autores del estudio encontraron que la exposición a la contaminación del aire dio como resultado respuestas inflamatorias y aumentos en la presión arterial y en la resistencia a la insulina, así como un sistema inmunitario debilitado.

Los autores manifiestan que la investigación proporciona evidencia que vincula la contaminación del aire con la mortalidad después del trasplante de corazón.

Los resultados sugieren una influencia importante de un factor ambiental clave en el pronóstico y los resultados posteriores a la intervención, y respaldan la necesidad de realizar más estudios en esta población.

Referencia: Ambient Air Pollution and Mortality After Cardiac Transplantation. Journal of the American College of Cardiology, 2019. https://doi.org/10.1016/j.jacc.2019.09.066