De acuerdo a los resultados de una reciente revisión, la recomendación actual para tomar aspirina como una forma de prevención de ataque cardíaco o accidente cerebrovascular pudiera ser desacertada.

El estudio encontró que el uso generalizado de estatinas, una clase de fármaco que reduce la enfermedad y la mortalidad en aquellos que tienen un alto riesgo de padecer enfermedades cardiovasculares, así como la tecnología de detección del cáncer, pueden haber alterado los beneficios del uso de aspirina.

Forma de prevención

Se estima que casi la mitad de los adultos mayores de 70 años toman aspirina diariamente para la prevención primaria de enfermedades cardiovasculares, incluso si no tienen antecedentes de enfermedad cardíaca o accidente cerebrovascular, por lo que es uno de nuestros medicamentos más utilizados.

Los investigadores concluyeron que la aspirina ya no proporciona un beneficio neto como forma de prevención primaria para la enfermedad cardiovascular.

Hace 30 años, la primera revisión sistemática que sugería la función de la aspirina en la prevención cardiovascular informó reducciones del riesgo relativo de aproximadamente 15 por ciento para la mortalidad cardiovascular y 30 por ciento para el infarto de miocardio no mortal y el accidente cerebrovascular no mortal en pacientes con enfermedad vascular conocida.

Sin embargo, informes posteriores encontraron una reducción en las muertes por cáncer en pacientes que tomaron aspirina durante cinco años o más, pero no hubo reducción en las muertes o accidentes cerebrovasculares relacionados con enfermedades cardiovasculares, y constantemente mostraron un riesgo significativo de complicaciones hemorrágicas mayores.

La mayoría de estos ensayos de aspirina se realizaron en Europa y los Estados Unidos y reclutaron pacientes antes del año 2000. Desde entonces, los medicamentos para reducir el colesterol se han generalizado, acompañados de un mejor manejo de la hipertensión, menos consumo de tabaco y una adopción generalizada del cáncer colorrectal cribado.

Los investigadores compararon estos estudios anteriores con cuatro ensayos recientes que evaluaron a gran escala el impacto de la aspirina como forma de prevención de complicaciones cardíacas.

Sin beneficio neto

En general, los participantes en los ensayos más recientes se parecían a la población que usaría aspirina para la prevención primaria, aunque eran mayores, algo menos propensos a fumar y más propensos a tener diabetes tipo 2.

Los ensayos recientes no encontraron beneficios de mortalidad entre las personas que tomaban aspirina como prevención primaria, y al igual que estudios anteriores, mostraron aumento significativo en el riesgo de hemorragias mayores.

Una cantidad importante de adultos mayores toman aspirina diariamente para la prevención de enfermedades cardiovasculares, incluso si no tienen antecedentes.

Los investigadores observaron que por cada 1.000 pacientes que tomaron aspirina durante cinco años hubo cuatro eventos cardiovasculares mayores menos, pero 7 episodios más de hemorragia mayor y ningún cambio en la mortalidad cardiovascular general.

Sobre la base de estas observaciones, los investigadores concluyeron que la aspirina ya no proporciona un beneficio neto como forma de prevención primaria para la enfermedad cardiovascular y el cáncer.

Al margen de la conclusión del estudio, los autores resaltan que la incidencia de enfermedades cardiovasculares y cáncer colorrectal están disminuyendo debido a un mejor control de los factores de riesgo y detección.

Referencia: A comparison of contemporary versus older studies of aspirin for primary prevention. Family Practice, 2019. https://doi.org/10.1093/fampra/cmz080