No hay dudas de que la tecnología ha tenido un crecimiento exponencial en las últimas décadas. Actualmente, cada día nos encontramos con nuevas innovaciones que se realizan en variados nichos de esta amplia área.

Con el paso de los años, hemos visto como los teléfonos móviles y los ordenadores han ido evolucionando para acoplarse a nuestras necesidades. Asimismo, ha sido posible presenciar cómo no solo los softwares se han actualizado, sino también la apariencia (el hardware) de los mismos.

¿Por qué? Debido a que una debe estar en armonía con la otra para que la primera pueda ordenar los procesos y la segunda cuente con la capacidad de ejecutarlos en el total de su capacidad. En estos momentos, estamos presenciando cómo se inicia lo que podría ser el próximo gran salto evolutivo de la tecnología: de autos convencionales a autos electrónicos.

Actualizar el hardware es ahora una prioridad

Desde los últimos 10 años aproximadamente, muchas empresas han comenzado a notar que el futuro automotriz se encuentra en la automatización de los vehículos. Por ello, cada vez son más las versiones híbridas o completamente eléctricas de los mismos que podemos ver en el mercado.

En sus inicios, los automóviles eran analógicos, pero, pronto ello cambió y se les añadieron componentes virtuales que facilitaran la realización de variados procesos en los mismos. Para que esto se pudiera llevar a cabo, los autos comenzaron a usar una serie de chips conocidos como ECUs (electronic control units).

Cada uno de ellos estaba dedicado a una tarea específica y –aproximadamente– se tenían 100 de estos por auto. Ahora, con la llegada de las nuevas funcionalidades, los autos inteligentes y la posibilidad de manejarse autónomamente, este sistema de chips no solo ha quedado abrumado sino que es ineficiente y está a punto de volverse obsoleto.

Las empresas desarrolladoras de este tipo de vehículos ya se han dado cuenta y están comenzando a mudarse a sistemas de procesamiento central en sus autos, que –además– sean capaces de establecer conexión con la nube.

Cortesía de: Shutterstock

Sin embargo, muchas de ellas apenas ahora están dando sus primeros pasos en esta dirección. Siendo una excepción a esto la visionaria Tesla que, desde sus inicios, vio a los autos como las futuras computadoras andantes y procedió a desarrollar su hardware de este modo.

Amazon y BlackBerry se unen para aumentar la seguridad de los autos inteligentes

La carrera ya ha empezado

Como lo hemos mencionado, es ahora que las empresas han comenzado a dar pasos serios respecto a esta meta. Para lograrlo, han comenzado a aliarse con compañías desarrolladoras de chips y sistemas electrónicos que les permitan crear la mejor y más funcional arquitectura interna de sus equipos.

Un ejemplo de ello es Volkswagen que se ha aliado con Elektrobit para que desarrolle un hardware centralizado con el cual potenciar sus futuros vehículos. Siendo el primero de esta gama posiblemente presentado en el 2020 como VW ID. Será un vehículo eléctrico capaz de conectarse con la nube y recibir actualizaciones de sistema desde la misma -tal como lo hacen los autos de Tesla.

Asimismo, otro grande como Ford también se une a la carrera con el próximo lanzamiento de su vehículo electrónico: el Mustang Mach-E. Por otra parte, el desarrollador Aptiv comenzará un trabajo de arquitectura de hardware vehicular abierto a partir de enero del 2020. En este proyecto, participarán varias compañías notorias entre las cuales se destaca la reconocida Hyundai.

En el futuro, no veremos a los autos de la misma manera

Todo esto nos lleva a darnos cuenta de que los automóviles están cambiando, y, por lo tanto, también cambiará nuestra percepción sobre los mismos. Probablemente, en un futuro, ya no prestemos tanta atención ni a la cilindrada de los mismos, la potencia que tengan o incluso a sus características estéticas.

Según se está encaminando su futuro, podríamos comenzar a estar más interesados en las capacidades de procesamiento de estos. Asimismo, su capacidad para pensar, comunicarse con otros autos y manejarse de forma automática pasará a ser un factor crucial a tener en mente a la hora de obtener uno.

Sumado a todo ello, las condiciones de seguridad con las que el vehículo cuente, también pasarán a ser un elemento decisivo. En resumen, los autos se convertirán en otro de esos equipos como nuestros móviles y PCs. Ya que, estos cada vez nos interesan menos por su apariencia y más por las funcionalidades y comodidades que son capaces de ofrecer.

Más en TekCrispy