¿Alguna vez, luego de una sesión de ejercicio intenso, te recomendaron aplicarte baños de hielo? También conocidos como inmersión en agua fría, suponen una recuperación rápida del músculo, ya sea en horas o días, por lo que favorecen la adaptación al entrenamiento durante semanas y meses.

De hecho, su popularidad es tal que se sabe que atletas exitosos como el tenista Andy Murray los usan después de sus rutinas. Sin embargo, una nueva investigación publicada en la revista Journal of Physiology ha desmentido su efectividad: los baños de hielo son ineficaces en dichos objetivos.

Los baños de hielo según la sabiduría popular

Se cree que las inmersiones en agua fría, por claramente reducir la temperatura corporal, reducen también el flujo sanguíneo, la hinchazón y la inflamación en los tejidos de los músculos luego de una rutina intensa de ejercicios. Se trata de un método similar a colocar hielo en un tobillo torcido.

Pero hasta ahora, lo único comprobado era que las inmersiones de agua fría funcionan para reducir los dolores musculares. En lo que respecta a su efecto promotor de sobre la formación de nuevas proteínas en el cuerpo, importantes para reparar y desarrollar músculos hay más dudas que certeza.

Los baños de hielo no desarrollan los músculos

Un equipo de investigadores de la Universidad de Maastricht, en Países Bajos, decidieron estudiar los efectos de los baños de hielo en la generación de nuevas proteínas en los músculos, la cual se ve estimulada luego de hacer ejercicio y de comer proteínas.

Los baños de hielo fueron contraproducentes en la generación de proteínas.

Reunieron a 12 hombres jóvenes sanos para realizar ejercicios de resistencia, luego de lo cual colocaron ambas piernas en baños de hielo durante 20 minutos. Una pierna se sumergió en agua fría a 8 °C, mientras que la otra se sumergió en agua termoneutral a 30 °C. El experimento se llevó a cabo durante dos semanas, completando un total de siete sesiones.

Los investigadores usaron trazadores de isótopos estables y biopsias musculares para estudiar el impacto de las inmersiones y encontraron que las de agua fría en realidad disminuyeron la cantidad de generación de proteína en la pierna que se sumergió en ella.

“La inmersión en agua fría durante la recuperación del ejercicio de resistencia reduce la capacidad del músculo para absorber y/o dirigir los aminoácidos derivados de proteínas de la dieta hacia la acumulación de proteína miofibrilar de novo”, escriben los autores.

“Además, la inmersión en agua fría durante la recuperación del ejercicio de tipo resistencia reduce las tasas de síntesis de proteínas miofibrilares durante el entrenamiento prolongado con ejercicios de tipo resistencia”.

A pesar de ello, Cas Fuchs, uno de los autores del estudio, aclara que este estudio no desaconseja la inmersión en agua fría después del ejercicio, simplemente que si el objetivo de esta práctica es reparar o desarrollar el músculo este método no tiene efecto positivo en ello.

Referencia:

Postexercise cooling impairs muscle protein synthesis rates in recreational athletes. https://physoc.onlinelibrary.wiley.com/doi/10.1113/JP278996