El cambio climático antropogénico sustentado por las emisiones indiscriminadas de gases de efecto invernadero representa una amenaza existencial para la humanidad, lo que hace que la cuantificación de las emisiones de dióxido de carbono (CO2) de la agricultura y la industria sea importante de entender.

Los objetivos reconocidos de la industria biotecnológica son ser socialmente responsables y respetuosos con el medio ambiente. Cuando los residuos de la biotecnología industrial se reciclan en otros procesos, estos materiales promueven la conservación de los recursos y la reducción de los residuos.

Proponen un nuevo enfoque para determinar la calidad del aceite de oliva

Un nuevo tipo de fertilizante

Un ejemplo de recuperación del valor de los recursos de los remanentes industriales reciclados es el uso de desechos bioresiduales de fermentación industrial como alimento para animales o aporte de nutrientes para los cultivos.

El fertilizante bioresidual mostró rendimientos similares a las prácticas típicas, pero ofreciendo beneficios ambientales y agrícolas.

En concordancia con esta noción, un reciente estudio dirigido por investigadores de la Universidad de Tennessee, examinó los posibles beneficios de un nuevo tipo de fertilizante para cultivos.

Para ello, el equipo de investigación estudió dos campos de maíz: una parcela tratada con masa microbiana gastada inactivada por calor (SMB, por sus siglas en inglés), un subproducto de desechos biotecnológicos que puede proporcionar nutrientes contenidos en fertilizantes convencionales, y una parcela tratada con una práctica típica de fertilizantes agrícolas.

Productividad enriquecida

En el transcurso de un año, los investigadores midieron el intercambio neto de dióxido de carbono en el ecosistema entre la superficie del cultivo y la atmósfera de las dos parcelas.

El equipo también midió los rendimientos de los campos de maíz durante dos temporadas de crecimiento, además de los cambios en el carbono del suelo durante 1,7 años.

Al reciclar desechos de la biotecnología industrial en otros procesos, estos materiales promueven la conservación de los recursos y la reducción de los residuos.

Según los resultados de la investigación, la adición de SMB a los cultivos proporcionó rendimientos a la par con las prácticas típicas de los agricultores cuando se aplicaron a tasas más altas, y mostró el potencial de enriquecer la productividad del ecosistema y la sostenibilidad ambiental mediante la conversión de nutrientes de desecho en mayores rendimientos, biomasa vegetal y aumento del carbono orgánico del suelo.

Estos “cultivos perdidos” podrían haber rivalizado con el maíz

El equipo también evidenció que aunque el intercambio anual neto del ecosistema para la aplicación de biomasa microbiana usada fue mayor, algunos de los excesos de emisiones son aparentemente reciclados de nuevo al ecosistema a través de una mejor fotosíntesis para producir más biomasa vegetal y carbono.

En general, la investigación encontró que el uso de nutrientes de desecho ricos en carbono aumenta la materia orgánica del suelo, mejora sus propiedades físicas y químicas, y crea un reservorio de nutrientes para las plantas, proporcionando beneficios ambientales y agrícolas que se extienden más allá de la aplicación inmediata y el rendimiento de la cosecha.

Referencia: Nutrient Source and Tillage Effects on Maize: II. Yield, Soil Carbon, and Carbon Dioxide Emissions. Agrosystems, Geosciences & Environment, 2019. http://dx.doi.org/10.2134/age2019.05.0036

Más en TekCrispy