El cambio climático sigue siendo una de las prioridades de la ciencia, por lo que no es de extrañar que en diferentes partes del mundo se estén tomando datos ambientales y desarrollando investigaciones para aportar soluciones.

El problema con ello es que estos proyectos requieren financiamiento, y conseguirlo no es tan fácil a pesar de la relevancia del tema. De hecho, meses atrás se dio a conocer que un proyecto de ciencia emblemático que se encarga de monitorear una corriente oceánica clave para el clima en ambos lados del Océano Atlántico se encontraba en peligro por falta de fondos para continuar. Sin embargo, el panorama ha cambiado según un nuevo reporte de New Scientist, y podría continuar sus operaciones incluso hasta 2021 por el momento.

Crisis de financiación superada

En mayo de este año, el portal New Scientist informó que RAPID, una cadena de amarres de embarcación había estado registrando la desaceleración de la circulación de vuelco meridional del Atlántico (AMOC, por sus siglas en inglés) durante los últimos 15 años, estaba enfrentando una crisis de financiación que amenazaba sus operaciones.

Pero monitorear esta corriente es de suma importancia en el contexto histórico actual, y los investigadores necesitaban recolectar datos sobre ella durante más de 20 años para así poder tener una idea de lo que depara el cambio climático para el futuro. La interrupción del proyecto suponía una pérdida de información útil.

“La continuidad de las observaciones oceánicas a largo plazo es fundamental para comprender el papel de los océanos en el clima, especialmente en la actualidad a la luz de las discusiones en la COP25”, dice Meric Srokosz en el Centro Nacional de Oceanografía del Reino Unido, refiriéndose a las conversaciones climáticas de la ONU bajo camino en Madrid.

Una solución a corto plazo

Sin embargo, la investigación ha sido salvada según los reportes recientes. Varias fuentes dentro de las que figura el Centro Nacional de Oceanografía y la Fundación Nacional de Ciencias de EE. UU., dieron su aporte para completar la suma de £ 1 millón al año necesaria para su continuidad. Antes se esperaba que el proyecto finalizara el año próximo, pero con las nuevas noticias se ha estipulado que continúe al menos hasta 2021.

Sin embargo, es necesario resaltar que a pesar de estas buenas noticias, aún no hay una estabilidad clara en torno al proyecto. El nuevo financiamiento representa una solución provisional al problema inminente del cierre, sin embargo, no a largo plazo.

“El desafío de financiar observaciones sostenidas a largo plazo es un desafío continuo para muchas áreas de la ciencia climática, incluida la oceanografía”, señaló Srokosz.

Y no se trata del único caso de investigación que enfrenta estas dificultades. Otros proyectos de observación climática a largo plazo desarrolladas entre el Reino Unido y los Estados Unidos también han enfrentado problemas similares.

La importancia de RAPID radica en que gracias a este monitoreo, los investigadores han logrado observar el impacto de los cambios del clima sobre las temperaturas del océano en el Atlántico Norte, y que estos a su vez pueden afectar los patrones climáticos.

Referencia:

Funding crisis threatens crucial UK ocean monitoring project. https://www.newscientist.com/article/2202448-funding-crisis-threatens-crucial-uk-ocean-monitoring-project/

 

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