Si bien todos los componentes del computador como sistema son importantes, cuando se trata del disco duro siempre debemos darle un tratamiento especial. Los discos duros son como las cajas fuertes de los bancos, el sitio en donde se almacena lo más valioso que tenemos en el equipo: la información. Por ello, queremos profundizar un poco mostrándote algunos datos a través de esta guía que te permitirá optimizar y mejorar el funcionamiento de tu disco duro a fin de mantenerlo siempre trabajando a tope.

El buen funcionamiento del disco duro es vital para nuestra experiencia sobre el computador y en ese sentido, te presentaremos una serie de acciones que puedes llevar a cabo para evitar su ralentización.

¿Qué problemas puede generar el disco duro?

Antes de entrar en los consejos debemos dimensionar el problema, puesto que es la única manera de conocer a que nos enfrentamos cuando un disco comienza a fallar. Sin irnos a los extremos, las fallas más leves de este componente, generalmente generan ralentización en el sistema operativo. Las causas generalmente tienen que ver con fallas de voltaje o impactos que acaban generando problemas mecánicos en los platos del disco duro.

De esta manera, comenzamos a percibir lentitud a la hora de ejecutar programas y cuando son más marcados, se notan incluso al intentar desplazar el ratón. La lentitud siempre se asocia con fallas o insuficiencia de memoria RAM, sin embargo, el disco duro puede estar estrechamente involucrado. Toma en cuenta que el sistema operativo se almacena y ejecuta desde el disco duro, esto quiero decir, que si la pieza presenta fallas, la lectura y escritura de datos será más lenta y se reflejará en la ejecución del software.

Asimismo, cabe destacar que si un disco duro presenta problemas mecánicos lo más recomendable es reemplazarlo.

No obstante, si tienes un disco un poco viejo y quieres mantenerlo en buen estado y optimizar su funcionamiento, entonces te servirán los datos que te presentamos a continuación.

Optimiza tu disco desde Windows

Desde las versiones más antiguas los sistemas operativos Windows han integrado una solución orientada a la optimización de los discos duros, la conocida desfragmentación de disco. Esto proceso podemos imaginarlo como ordenar un deposito, de manera que, si disponemos todos los elementos de una forma organizada es posible acceder a ellos con mayor velocidad e incluso saber con qué espacio no contamos para estos fines.

Lo mismo hace la desfragmentación de disco en nuestro disco duro, de manera que, a medida que se van almacenando datos estos no ocupan espacios en función a su tipo o uso. En ese sentido, la desfragmentación ordena los datos del disco haciendo que estos mucho más accesibles.

Para llegar a esta opción desde Windows, solo es cuestión de ir “Equipo” y hacer click derecho encima del disco que quieres optimizar, para luego elegir la opción “Propiedades”.

Esto desplegará una ventana con varias pestañas en donde deberás hacer click en “Herramientas”. Esto te mostrará un par de opciones, la que nos interesa es el botón “Optimizar” que desplegará otra ventana emergente listando los discos conectados.

Puedes seleccionar el que quieras y hacer un análisis previo desde el botón “Analizar” para observar el nivel de fragmentación del disco o aplicar el proceso de una vez desde el botón “Optimizar”.

Dale un vistazo a la caché de escritura

Muchos discos duros incorporan  un pequeño chip de memoria encargado de funcionar como una especie de sala de espera en la escritura de datos. En ese sentido, la información es almacenada en el chip en cuestión antes de ser plasmada en el disco duro, generando un apoyo adicional en el proceso que mejora muchísimo el rendimiento del disco.

Sin embargo, esta opción no siempre se encuentra habilitada por defecto y si buscamos potenciar el funcionamiento del disco entonces lo mejor es darle un vistazo.

El proceso es muy simple y se realiza desde el Administrador de Dispositivos así que, para empezar, haz click derecho en el menú inicio de Windows 10 y selecciona la opción “Administrador de dispositivos”.

Esto desplegará una ventana con todos los dispositivos conectados al equipo, acá nos interesa ubicar la sección “Unidades de disco” para que se despliegue nuestro disco duro.

Haz click derecho y en el menú contextual elige la opción “Propiedades”, se desplegará una ventana emergente con varias pestañas y la que nos interesa lleva por nombre “Directivas”.  Ahí verás la opción para activar la caché de escritura que te ayudará a mejorar el rendimiento del disco duro y por ende tu experiencia al usar el computador.

Habilita la indización de archivos

Si bien el proceso de indización puede tomar un rato, resulta una opción que promoverá un acceso mucho más rápido a los datos. El indizado de archivos funciona de la misma manera que el índice de un libro, de manera que, el disco duro a la hora de acceder a algún archivo recurre a esta función para saber de una manera más rápida en qué sector se encuentra.

Para habilitar la indización de archivos en el disco duro, dirígete a “Equipo” y ahí haz click derecho encima del disco para luego seleccionar “Propiedades”.

Al desplegarse la ventana emergente, justo al final, la última opción hace referencia a la indización de archivos. Si no está marcada, márcala, clickea “Aplicar”, luego “Aceptar” y comenzará el proceso.

El buen funcionamiento de un disco duro depende en gran parte de su estado físico, de manera que, si tu disco emite sonidos al encender el computador es probable que su rendimiento sea muy pobre. En estos casos lo mejor es reemplazarlos, sin embargo, al instalar nuevos discos o si el tuyo se encuentra en buen estado, estas opciones le brindarán un plus al rendimiento, brindándote una experiencia mucho más fluida a la hora de usar el sistema operativo y acceder a los archivos.