El cambio climático ha dado lugar a fenómenos climáticos antes ausentes en ciertas regiones del planeta. El gran problema con ello no es solo la destrucción de las civilizaciones humanas, sino también los cambios que sufren los hábitats de muchas otras especies de animales.

En este orden de ideas, hablaremos de los pingüinos antárticos, que han experimentado cambios masivos en su hábitat natural con el aumento de la actividad humana y, por supuesto, de las temperaturas globales.

Un equipo de investigadores de la Universidad de Oxford, la Universidad Estatal de Louisiana, la Universidad de Rhode Island, la Universidad de California Santa Cruz y la Universidad de Saskatchewan decidieron estudiar los pingüinos de barbijo (Pygoscelis antarcticus) a profundidad. Y en su documento publicado en la revista PNAS explican con detalle la forma en que estos animales han lidiado durante más de un siglo con los problemas ambientales de la Antártida.

Algunos pingüinos ganan, otros pierden

Tom Hart, coautor y penguinólogo del Departamento de Zoología de la Universidad de Oxford, señala que los pingüinos gentoo (Pygoscelis papua) por lo general son ganadores en el cambio climático, mientras que los pingüinos de barbijo son perdedores. De ahí que decidieran estudiar las diferencias en sus dietas para conocer las razones que permite a algunos lidiar con el problema, mientras otros no.

“Queríamos entender por qué los pingüinos de barbijo han tenido una severa disminución de la población, mientras que las poblaciones de pingüinos gentoo han aumentado en la Península Antártica durante el último medio siglo”.

Entonces decidieron estudiar con detalle la dieta de los pingüinos de barbijo, conformada fundamentalmente por el krill antártico, cuya disponibilidad en el hábitat antártico se ha visto afectada por el cambio climático.

Estudiando las dietas de los pingüinos

El krill antártico, un crustáceo similar a los camarones, es un alimento clave para los pingüinos, focas y ballenas.

Michael Polito, coautor de esta investigación, se refiere al krill antártico como un crustáceo muy parecido a los camarones que es una fuente de alimento clave para los pingüinos, focas y ballenas.

“Cuando las poblaciones de focas y ballenas disminuyeron debido a la sobreexplotación histórica, se cree que condujo a un excedente de krill a principios de hasta mediados de 1900”, agregó Polito, quien es profesor asistente en el Departamento de Oceanografía y Ciencias Costeras de la Universidad Estatal de Louisiana.

“En tiempos más recientes, se cree que los efectos combinados de la pesca comercial de kril, el cambio climático antropogénico y la recuperación de las poblaciones de focas y ballenas han disminuido drásticamente la abundancia de kril”.

Tomaron plumas de pingüino recolectadas el siglo pasado durante las exploraciones de la Península Antártica, y analizaron los valores de isótopos estables en nitrógeno de los aminoácidos, los cuales sirven como una señal química de lo que ha comido un pingüino.

Los pingüinos gentoo no solo se alimentan de krill

Los pingüinos gentoo incluyeron en su dieta peces y calamares además del krill.

Los investigadores descubrieron que la disponibilidad de alimento y la adaptación son claves en las marcadas diferencias entre las especies estudiadas. Ambas se alimentaban principalmente de krill, un recurso muy disponible a principios y mediados de 1900 a causa de la caza de focas y ballenas que también se alimentan de él.

Pero esta situación cambió durante la segunda mitad del siglo pasado. Los pingüinos gentoo dejaron de ser tan estrictos en su dieta, e incluyeron peces y calamares además del krill. En cambio, los pingüinos de barbijo continuaron alimentándose exclusivamente de este crustáceo.

“Nuestros resultados indican que la recolección histórica de mamíferos marinos y el cambio climático reciente han alterado la red alimentaria marina antártica durante el siglo pasado”, dice Kelton McMahon, coautor principal y profesor asistente de la Universidad de Rhode Island, a lo que agrega:

“Además, las diferentes respuestas de dieta y población que observamos en los pingüinos indican que especies como los pingüinos de barbijo, con dietas especializadas y una fuerte dependencia del krill probablemente continuará siendo pobre a medida que se intensifique el cambio climático y otros impactos humanos”.

Los autores resaltan que la región de la Península Antártica seguirá siendo un punto crítico para el cambio climático y el impacto de las actividades humanas durante el próximo siglo, por lo que investigaciones como esta permiten tener una idea de las especies que podrían adaptarse o perecer ante este hecho inminente.

Referencia:

Divergent trophic responses of sympatric penguin species to historic anthropogenic exploitation and recent climate change. https://www.pnas.org/content/early/2019/11/26/1913093116

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