En Estados Unidos los incendios forestales son más que comunes,y generan humo y neblina que pueden viajar cientos de millas desde su frente, afectando la salud y el bienestar de las comunidades dentro del territorio.

Los científicos han desarrollado modelos que permitan adelantarse un poco a los hechos, y predecir la gravedad de los incendios forestales y el humo, dentro de los cuales se incluyen factores clave como la cantidad de vegetación viva y muerta, conocida como combustible en este ámbito.

El problema es que en muchas áreas estas estimaciones son imprecisas, lo cual puede poner en peligro a las comunidades ante la imposibilidad de prepararse y abordar los eventos de la manera adecuada.

Conscientes de ello, los investigadores de la Universidad de Washington y la Universidad Tecnológica de Michigan decidieron recolectar una amplia variedad de datos sobre los combustibles de incendios forestales que se han medido en América del Norte, la cual es descrita en la un documento publicado en la revista Journal of Geophysical Research — Biogeosciences.

“Donde hay combustibles e incendios, hay humo”, dijo la autora principal Susan Prichard, científica investigadora de la Facultad de Ciencias Ambientales y Forestales de la UW. “Esta base de datos informa predicciones más realistas de humo que permiten el hecho de que podríamos no haber marcado perfectamente los combustibles”.

La ubicación del combustible de los incendios forestales

La vegetación que se quema durante los incendios forestales es bastante variada, e incluye árboles vivos y muertos, hojas y agujas recién caídas, arbustos, pastos, musgo e incluso troncos y tierra en descomposición.

La denominada Base de Datos de Combustibles Forestales de América del Norte incluye las mejores mediciones disponibles de vegetación de acuerdo a cada ubicación, y puede ser de gran utilidad para que los encargados de monitorear los incendios forestales tengan un panorama más claro.

Por ejemplo, los interesados que la consulten podrán enterarse de que a lo largo de la costa oeste, los árboles muertos están más densamente empaquetados, mientras que en la costa este y el medio oeste superior los materiales en descomposición conocidos como “duff”, son más frecuentes.

Los escenarios pueden variar

El mapa también deja ver que la cantidad de vegetación en un área determinada no necesariamente sea la misma durante largo tiempo. Los investigadores señalan que esta puede variar drásticamente en función de la temporada y de fenómenos naturales como vientos fuertes que derriban árboles o incendios forestales que queman combustibles en el suelo.

“Establecer un mapa estático de combustibles no será una descripción precisa de cómo será la vegetación en ese lugar para siempre”, dijo la coautora Maureen Kennedy, profesora asistente de UW Tacoma. “Era importante para nosotros encontrar formas de comunicar que los combustibles en el paisaje son variables y tienen incertidumbre”.

Todos los datos se encuentran disponibles y descargables desde su sitio web. Los autores esperan que su recopilación sea útil a los modeladores de humo y los administradores de incendios a la hora de analizar el rango de de incendios forestales en su ubicación.

Referencia:

Next-generation biomass mapping for regional emissions and carbon inventories: incorporating uncertainty in wildland fuel characterization. https://agupubs.onlinelibrary.wiley.com/doi/abs/10.1029/2019JG005083