Los corales constructores de arrecifes se ven cada vez más amenazados por una serie de factores estresantes antropogénicos, como la contaminación y el aumento de la temperatura. Estos factores amenazan el destino de los arrecifes de coral y el sustento de millones de personas en todo el mundo.

Las proyecciones prevén que más del 75 por ciento de los arrecifes de coral estarán sujetos a un blanqueamiento severo antes del año 2070 debido únicamente al estrés térmico, pero el destino de los corales puede empeorar cuando se enfrentan a factores de estrés adicionales.

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Material omnipresente

Los microplásticos, partículas plásticas o fibras de menos de 5 milímetros, son tan comunes en el océano como lo es el plástico en nuestra vida diaria. Eso se debe a que la ropa sintética, los envases, las botellas, las bolsas y muchos otros productos de plástico se degradan y liberan microplásticos en el medio ambiente.

El equipo realizó cuatro experimentos de alimentación con corales, encontrando que algunos son más propensos a comer microplásticos solo cuando consumen otros alimentos.

Evidencia reciente muestra que los corales y otros organismos marinos están comiendo los microplásticos que infresan en la vía acuática. Los estudios en este campo muestran algunos efectos dañinos, pero se desconoce en gran medida cómo este material omnipresente está afectando a la vida oceánica.

En este sentido, una investigación llevada a cabo por científicos de la Universidad de Washington examinó si los corales comen microplásticos cuando se exponen a aguas más cálidas, una consecuencia esperada del cambio climático.

El aumento de la temperatura del océano puede ser mortal para los corales, ya que hace que los corales pierdan a su pareja simbiótica de algas que les proporciona energía para sobrevivir. Cuando esto sucede, el coral se blanquea y eventualmente muere.

Pero algunos corales se han adaptado al blanqueamiento cambiando sus dietas para alimentarse de diminutos organismos marinos llamados zooplancton, que proporcionan una fuente de energía alternativa.

A medida que los corales mastican estos pequeños animales, que suelen ser de un tamaño similar a los microplásticos, el equipo de investigación se preguntó si también ingerían fragmentos de plástico.

No son deseables

Para profundizar en esta cuestión, el equipo recolectó dos especies de corales comunes y expuso la mitad de cada especie a agua más caliente durante varias semanas para inducir estrés y blanqueamiento.

Luego se realizaron cuatro experimentos de alimentación con corales blanqueados y no blanqueados: los corales fueron alimentados sólo con microplásticos; sólo con un tipo de zooplancton; con microplásticos y zooplancton; o con nada.

El sustento de millones de personas depende de los arrecifes de coral.

Después de diseccionar los pólipos de coral, los investigadores encontraron que los corales estresados por las temperaturas más cálidas en realidad comían mucho menos que sus contrapartes en agua de mar a temperatura regular.

Sin embargo, una de las dos especies, conocida por sus voraces hábitos alimenticios, consumía microplásticos solamente mientras comía zooplancton. Ninguna de las especies de coral comió microplásticos solo.

Los investigadores no saben por qué una especie de coral come fácilmente microplásticos en presencia de otros alimentos, pero evitan los microplásticos cuando son lo único que hay en el menú.

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El equipo sospecha que esta especie de coral puede leer ciertas señales químicas o físicas de los plásticos y de las presas, pero puede no ser capaz de distinguir entre los dos cuando ambos están presentes.

En última instancia, señalan los autores, el estudio reveló que algunos corales son más propensos a comer microplásticos cuando consumen otros alimentos, pero por sí solo, este material sintético no es deseable.

Referencia: Microplastics ingestion and heterotrophy in thermally stressed corals. Scientific Reports, 2019. https://doi.org/10.1038/s41598-019-54698-7

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