El futuro comienza ahora, dicen algunos. De ser eso cierto, entonces en este momento nos encontramos en el umbral que llevará a la sociedad a una nueva forma de transportarse y de relacionarse con el ambiente.

En estos momentos, no son pocas las compañías automovilísticas que se encuentran interesadas en el desarrollo de automóviles eléctricos. Desde hace más de 100 años atrás, la idea de autos de este estilo ha estado en el aire.

Thomas Edison con un automóvil eléctrico. 1913 (cortesía de National Museum of American History)

Sin embargo, no ha sido sino hasta la época actual hasta que las personas han comenzado a notar el verdadero potencial de esta. Con la llegada del más reciente Cybertruck de Tesla, el mundo ha comenzado a ver nuevamente el potencial y el poder que pueden alcanzar los vehículos eléctricos.

Nissan Leaf el modelo eléctrico más vendido en el mundo.

Asimismo, otras compañías automovilísticas como la muy conocida Ford también han expresado su interés en comenzar a construir este tipo de autos, así como también sus versiones híbridas. Con todos estos cambios en puertas, es claro que la forma en la que la humanidad ha visto el transporte en todos estos años se encuentra a punto de cambiar.

¿Qué es verdaderamente un auto eléctrico?

Básicamente, un automóvil eléctrico se trata de un vehículo que obtiene la energía para funcionar de fuentes de energía eléctrica, así como uno o varios motores de este estilo. En pocas palabras, los automóviles híbridos también cuentan con las características que ingresar en esta categoría.

Estos son capaces de realizar las mismas tareas que los tradicionales, pero con un impacto ambiental mucho menor. A diferencia de estos, los eléctricos cuentan con una batería recargable, por lo que no dependen de la existencia de combustibles fósiles.

Los autos eléctricos y el ambiente

Está más que claro que la llegada de estos al mundo va a cambiar el patrón ambiental por el que nos hemos ido manejando. La posibilidad de dejar atrás el combustible fósil inmediatamente se transforma en una mejora en nuestra relación con el ambiente.

Ya que, no se nos hará necesario realizar contaminantes procesos de extracción ni de petróleo ni de gases de la superficie terrestre. Asimismo, un motor que no quema combustible, no tiene la posibilidad de emitir poluciones contaminantes al aire.

Por lo que, solo con ello, ya nuestro aire, nuestra agua y nuestra tierra se mantendrán más puros. Asimismo, al ser la fuente de energía la electricidad, se pueden aprovechar los nacimientos naturales de la misma.

En pocas palabras, la llegada de los automóviles eléctricos también significará un boom en el uso de las energías verdes como la solar, la hidráulica y la eólica. En algunos casos se ha argumentado que la producción de las baterías recargables de estos equipos puede llegar a ser altamente contaminante.

Sin embargo, la cantidad de polución que estos procesos emiten, sigue sin ser comparable con aquella que liberan los autos tradicionales durante su vida útil. Por lo que, la llegada de los autos eléctricos y el perfeccionamiento de los procesos, poco a poco podrá reducir la cantidad de poluciones de forma exponencial en comparación con la que emiten los vehículos que son más comunes en la actualidad.

¿Cómo cambiará la sociedad con la llegada de los autos eléctricos?

Ya para estos momentos, la aparición de la posibilidad de que los autos eléctricos se conviertan en el común denominador ha puesto a muchas compañías en la carrera. No son pocas las empresas automovilísticas que han expresado su interés en este sector. Algunas de las más conocidas que se podrían mencionar son: GM, BMW Group, Honda, Nissan, Kia, Subaru, Daimler, Fiat y Ford.

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Todas están en la actualidad buscando crear híbridos y modelos eléctricos para comenzar a introducirlos al mercado en los próximos años. Ya la adopción de estos ha sido paulatina desde la llegada de los automóviles eléctricos que conocemos ahora en el 2000.

Para el 2018, el mundo ya tenía en circulación más de 5 millones de estos vehículos. Por lo que, no sería extraño ver que, ahora que más empresas se avocan a esta misión, ese número comience a aumentar de forma exponencial.

El mundo ya ha comenzado a prepararse para ello y es por eso que existen acuerdos como el Libro Blanco de Transporte del 2050. En él, se estipulan ciertas metas que tiene la sociedad europea para el sector del transporte en el año 2050. Dentro de las mismas, estipulan que para esa fecha solo debería haber autos eléctricos en circulación y que, para el 2030, debería haber una proporción pareja de vehículos tradicionales y eléctricos.

Beneficios económicos de los automóviles eléctricos

Como lo hemos mencionado anteriormente, los automóviles eléctricos comenzarán a hacer que las energías renovables sean más comunes. En consecuencia, el mercado para estas comenzará a expandirse y a desarrollarse.

Además, al alejarse cada vez más del uso de los combustibles fósiles, también se evitarán las fluctuaciones que crean crisis económicas y energéticas. Después de todo, el petróleo y el gas pueden tener problemas de escases, pero la luz solar y el viento no presentarán ese tipo de inconvenientes.

Por otra parte, los vehículos eléctricos apenas están comenzando a alcanzar todo su potencial. Debido a esto, su llegada a un nicho de mercado antes no trabajado podrá causar un aumento en la innovación de los modelos, muchas ofertas distintas y una ansiosa demanda que mantendrá los procesos económicos que los involucren movidos y en crecimiento.

Algunos contras de estos equipos

Es cierto que los vehículos eléctricos se presentan como una gran ventaja a futuro para la sociedad. Sin embargo, en estos momentos presentan algunos inconvenientes que podrían entorpecer su adopción inmediata.

Por ejemplo, como aún no son tan comunes, no muchas ciudades cuentan con los necesarios puntos de recarga. Asimismo, su mantenimiento puede llegar a ser costoso, al igual que la adquisición de la suficiente electricidad para cargarlo.

Sumado a todo lo anterior, los autos eléctricos aún no han sido capaces de alcanzar la velocidad, potencia y resistencia de los tradicionales. Además, tienen un tiempo de recarga mucho mayor al de estos.

Con ello, es notorio que los automóviles eléctricos aún tienen unos puntos débiles que deberían trabajar. Sin embargo, cabe resaltar que ninguno de ellos parece no poder ser solucionable con el tiempo.

A medida que estos se conviertan en una opción más popular y su producción y distribución avance, estos problemas deberán irse solucionando casi por sí mismos. Ya que, el crecimiento de la demanda hará que las ciudades tengan que ajustar su infraestructura a los mismo y sus costos –sobre todo, si la energía comienza a venir regularmente de una fuente verde mucho más ecológica y económica que las actuales. Además, este crecimiento también traerá nuevas inversiones, nuevas ideas y mejorar a los autos que poco a poco se podrán ajustar más y más a las necesidades de los usuarios.

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