Huawei aún no tiene permitido trabajar con Google, de acuerdo con las recientes declaraciones del CEO y fundador de Huawei, Ren Zhengfei. debido a las sanciones que el gobierno de Estados Unidos impuso a principios de año.

Ren Zhengfei, CEO de Huawei aseguró durante una entrevista a CNN, que la compañía está pasando por un momento crítico tras las sanciones de Estados Unidos, sin embargo, seguirán vendiendo smartphones en el país y “buscarán alternativas” en caso de que no continúen trabajando con proveedores estadounidenses.

Si Huawei no puede trabajar con proveedores estadounidenses, “tendremos que recurrir a alternativas. Si esas alternativas maduran, creo que será menos probable que vuelva a las versiones anteriores “, dijo Ren.

En cuanto a la situación en la que se ha visto involucrada la compañía por las sanciones del gobierno de Donald Trump, el CEO de Huawei aseguró que  “es un momento crítico para todos nosotros, espero que el gobierno de EE. UU. Pueda considerar qué es lo mejor para las empresas estadounidenses”.

Huawei vs Estados Unidos

Las sanciones impuestas por el gobierno de Donald Trump a Huawei por sospechas de espionaje por parte del gobierno chino, han afectado a nivel comercial a la compañía no solo en el país, sino en las relaciones con el continente europeo.

En Estados Unidos, Trump firmó un decreto a mediados de año, declarando un estado de ‘emergencia’ a nivel nacional por los riesgos de seguridad nacional asociados a los equipos de telecomunicaciones fabricados en el extranjero.

En ese momento se produjo la primera prohibición a nivel comercial para Huawei, puesto que las empresas locales tendrían prohibido el uso de cualquier dispositivo o sistema de telecomunicaciones que el Secretario de Comercio considera como una ‘amenaza’ contra la seguridad del país.

Desde ese momento, la compañía china tiene acceso limitado a algunas compañías estadounidenses, incluida Microsoft, pero están luchando para obtener permisos para trabajar con Google.  Google se ha mostrado preocupado ante el hecho de que la firma asiática desarrolle su propio sistema operativo móvil y los riesgos que esto supondría no solo para los usuarios, sino para el gobierno de EE.UU..