El traumatismo craneoencefálico es la principal causa de muerte y lesiones catastróficas entre los esquiadores y practicantes de snowboard, y representa del 3 al 15 por ciento de las lesiones relacionadas con los deportes de invierno en general.

Aunque en las estaciones de esquí cada vez más se fomenta el uso del casco, se han recopilado pocos datos sobre el grado en que el uso de este implemento previene la lesión cerebral traumática y otros tipos de lesiones en la cabeza.

Los jóvenes que se especializan en un deporte son más propensos a sufrir lesiones

Creencia infundada

En este sentido, los resultados de un nuevo estudio confirman que los cascos son generalmente efectivos para proteger a los esquiadores y practicantes de snowboard de lesiones en la cabeza, pero cuestionan su efecto en la reducción de lesiones cerebrales traumáticas, especialmente conmoción cerebral.

Los esquiadores que usaron casco tenían menos probabilidades de sufrir fracturas de cráneo, pero un mayor riesgo de sufrir lesiones graves, incluida hemorragia intracraneal.

El estudio, realizado por investigadores del Centro Médico Dartmouth-Hitchcock (DHMC), en Nueva Inglaterra, advierte que es infundado asumir que usar un casco mientras se realizan estas actividades garantiza que se está a salvo de sufrir traumas en la cabeza.

Los autores no pretenden disuadir a nadie de disfrutar de uno de los principales deportes de invierno. En cambio, esperan que su estudio muestre por qué los adultos y los niños que sufren una lesión en la cabeza mientras esquían o practican snowboard deben ser examinados médicamente, incluso si usaban un casco en el momento del accidente.

Las lesiones de esquí y snowboard representan más de 50.000 visitas a la sala de emergencias cada año. Las campañas realizadas por la industria y la muerte de varios esquiadores recreativos de alto perfil que no usaban cascos, han promovido un incremento de uso, que está en su tasa más alta en la historia.

Sin embargo, si bien las tasas de uso del casco se duplicaron durante el período de estudio, la tasa de lesiones en la cabeza sufridas por esquiadores y practicantes de snowboard no disminuyó, y esa es la preocupación.

Relación examinada

Para el estudio, los investigadores examinaron la relación entre el uso del casco, los tipos de lesiones y su gravedad entre esquiadores y practicantes de snowboard tratadas en el DHMC de 2010 a 2018.

El 65 por ciento de los 721 pacientes estudiados usaban cascos. Si bien se estudiaron una variedad de lesiones en las extremidades superiores e inferiores, los hallazgos más impactantes fueron aquellos relacionados con el uso del casco.

Cualquier persona que se golpee la cabeza, ya sea con casco o no, debe ser evaluada por, al menos, síntomas de conmoción cerebral.

Los investigadores encontraron que, a pesar de que los esquiadores y practicantes de snowboard que usaron casco tenían menos probabilidades de sufrir fracturas de cráneo, laceraciones o lesiones de la columna cervical, tenían un mayor riesgo de sufrir lesiones graves, incluida hemorragia intracraneal (sangrado de cabeza).

El equipo también notó que los esquiadores y practicantes de snowboard con casco tenían más probabilidades de golpear un objeto estacionario, y este mecanismo de lesión también se asociaba con una lesión más grave.

Las muertes por hemorragias graves se han reducido en 40 por ciento en la última década

El estudio puso de relieve la percepción errónea existente entre algunos esquiadores, miembros de la patrulla de esquí y socorristas de que si un esquiador lesionado tiene casco, es posible que no haya sufrido una lesión grave en la cabeza.

Cualquier persona que se golpee la cabeza, ya sea con casco o no, debe ser evaluada por, al menos, síntomas de conmoción cerebral. Aunque los cascos pueden proteger de laceraciones y fracturas de cráneo, aún son posibles lesiones intracraneales de cualquier magnitud, incluso las de mayor gravedad.

Referencia: Helmet use is associated with higher Injury Severity Scores in alpine skiers and snowboarders evaluated at a Level I trauma center. Journal of Trauma and Acute Care Surgery, 2019. https://doi.org/10.1097/TA.0000000000002447

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