En 2018, una expedición frente a la costa de las Islas Fénix, parte de la nación Kiribati, esperaba encontrar el peor escenario marino. Dos años antes, el fenómeno de El Niño había calentado las aguas alrededor de esta región del Pacífico en casi 3 grados celsius, lo cual había causado el blanqueamiento de los arrecifes de coral.

Y en efecto, los investigadores encontraron arrecifes grisáceos en los que casi el 70 por ciento de los corales estaban muertos, pero al mismo tiempo encontraron áreas con una alta diversidad coral.

“Nos encontramos con estas áreas, estoy hablando de varios kilómetros cuadrados, con una cobertura de coral muy alta y una diversidad de coral muy alta”, comenta Anne Cohen, una científica marina de la Institución Oceanográfica Woods Hole en Massachusetts.

Estos descubrimientos fortalecen la esperanza de los ecologistas de que, incluso en condiciones de climas más cálidos, los corales tienen oportunidad de luchas. Si se habla de una 70 o 90 por ciento de probabilidad de que los arrecifes desaparezcan a mediados de siglo, estos centran su atención en el 30 por ciento que podría sobrevivir, lo cual les sirve de motivación para aplicar medidas para salvarlos.

Estrategias diversas para ayudar a los corales

Ante esta posibilidad, los investigadores y conservacionistas han estado probado diferentes formas para salvar a los corales. Entre estas, criarlos, manipular genéticamente para tolerar el cambio climático, o rociarlos con microbios beneficiosos, sin embargo, no aún no se ha demostrado su eficacia fuera de los laboratorios.

A pesar de ello, los estudios continúan y se siguen probando otras ideas para cuidar estas formas de vida marina, como cultivar y replantar corales en los arrecifes dañados y ayudarlos a reproducirse.

Los investigadores también han considerado identificar los arrecifes que tienen mayores probabilidades naturales de supervivencia y ayudarlos a mantenerse con vida. Y a pesar de sonar como una buena idea, hay dos preocupaciones en torno a esta: la reproducción no es práctica a gran escala, y que centrarse solo en los arrecifes naturalmente resistentes podría limitar la conservación a algunos lugares específicos.

Plantar corales que se fusionan con los más grandes

Erinn Muller, directora científica del Centro Internacional Elizabeth Moore para la Investigación y Restauración de Arrecifes de Coral en el Laboratorio y Acuario Marino Mote en Sarasota, Florida, señala que en el Mar Caribe el efecto del cambio climático sobre los arrecifes de coral ha sido especialmente grave.

Buzos de la organización conservacionista SECORE International plantando piezas de coral que se han cultivado en el laboratorio. Crédito: SECORE.

“El tramo de arrecife de Florida ha estado cuesta abajo durante los últimos 40 años más o menos. Realmente no hemos visto ninguna recuperación natural”, afirma la experta. En vista de ello, los conservacionistas de la organización han empezado a tomar acciones.

Se han plantado casi 70,000 piezas de coral de cinco especies principales en los Cayos de Florida, aunque también se han registrado proyectos similares en todo el mundo. El objetivo concreto no es replantar arrecifes en su totalidad, sino proporcionar suficientes corales para que puedan reproducirse.

Bajo este método, el arrecife comienza a recuperarse en un año, según Muller, y empiezan a mudarse más peces y animales invertebrados sus cercanías. Los trozos plantados de corales se fusionan con los más grandes, y podrían llegar a ser lo suficientemente grandes como para desovar en un par de años.

Aunque este método funciona para corales ramificados de rápido crecimiento, los investigadores aplican modificaciones para que también funcione para algunos corales de montículos y rocas que expansión lenta. Cortan los corales que plantarán en trozos pequeños y los fijan en pequeños azulejos redondos con tallos. A nivel de laboratorio, se observó que aquellos trozos del tamaño de una uña crecen hasta 50 veces más rápido que los corales de tamaño completo, y llegan a alcanzar 3 centímetros de ancho en tan solo unos pocos meses.

Los investigadores señalan que para poder salvar a los arrecifes de coral, deberán aplicarse una variedad de estrategias y el momento de empezar es ahora. “La próxima década es realmente nuestra ventana”, afirmó Lizzie McLeod, quien trabaja en la gestión de arrecifes en Nature Conservancy en Alexandria, Virginia.

Referencia:

These corals could survive climate change — and help save the world’s reefs. https://www.nature.com/articles/d41586-019-03629-7