A pesar de las muchas investigaciones que existen sobre el autismo, su origen todavía sigue teniendo un aura de misterio difícil de descifrar para la ciencia. Pero hasta ahora se sabe que el trastorno es causado por mutaciones que ocurren esporádicamente en el óvulo o el esperma, e incluso durante el embarazo.

La proteína neuroprotectora dependiente de la actividad ADNP fue descubierta por primera vez en el laboratorio de la profesora Illana Gozes en la Universidad de Tel Aviv hace 20 años, y actualmente se sabe que sus mutaciones durante el embarazo causan discapacidades intelectuales muy relacionadas con el autismo.

Pero ahora un nuevo esfuerzo investigativo ha arrojado que estas mutaciones no solo ocurren en dicho período, sino que continúan hasta en vejez y se acumulan el cerebro de los pacientes con enfermedad de Alzheimer.

“Descubrimos miles de mutaciones en el envejecimiento de los cerebros humanos, especialmente en los cerebros individuales de Alzheimer”, explica el profesor Gozes. Estos hallazgos se publicaron en la revista Molecular Psychiatry.

El Alzheimer se desarrolla 20 años antes del diagnóstico

Bien sabemos que el Alzheimer es diagnosticado ya cuando la enfermedad está bastante avanzada en el paciente, y que a pesar de que existen tratamientos para “reducir” su avance y sus síntomas, no existe una cura. ¿Pero cómo va creciendo esta enfermedad?

Gozes explica que “los cambios cerebrales asociados con la enfermedad de Alzheimer pueden comenzar 20 o más años antes de que aparezcan los síntomas”, lo cual nos da una idea del tiempo que tiene para asentarse de manera silenciosa. Y conforme va aumentando el daño neuronal, el cerebro se vuelve incapaz de compensar los cambios derivados y es por ello que se deterioran las capacidades cognitivas.

El equipo de investigadores identificó miles de mutaciones en el envejecimiento del cerebro con Alzheimer por medio de la secuenciación completa del ADN que codifica la proteína (secuenciación de ARN) y moléculas protectoras que podrían servir como posibles fármacos para el tratamiento de la enfermedad.

“Nos sorprendió encontrar una superposición significativa en los genes de Alzheimer que sufren mutaciones con genes que afectan el autismo, la discapacidad intelectual y los mecanismos asociados con la salud del esqueleto celular/sistema de transporte. Es importante destacar que el esqueleto celular/sistema de transporte incluye la proteína Tau, una de las proteínas principales afectadas en la enfermedad de Alzheimer, que forman los enredos neurofibrilares tóxicos”.

De este modo, proponen un cambio en la comprensión actual de la enfermedad de Alzheimer. Según sus hallazgos, la acumulación de mutaciones somáticas en mosaico (alteraciones genéticas no heredadas transmitidas durante la división celular) es la causante de la patología.

Pero esto también podría dar lugar al desarrollo de nuevas formas de diagnóstico temprano y terapias preventivas. Por ejemplo, Gozes señala que en cultivos celulares que el fragmento derivado de ADNP, el fármaco candidato, inhibía la toxicidad de la ADNP mutada y mejoraba la función saludable de Tau, una conocida proteína cerebral involucrada con el Azheimer y otras enfermedades cerebrales.

El hallazgo provee más información respecto a estos complejos trastornos, sin embargo, es necesario mayor investigación para aclarar más el panorama y mejorar los métodos de diagnóstico y tratamiento actuales.

Referencia:

Discovery of autism/intellectual disability somatic mutations in Alzheimer’s brains: mutated ADNP cytoskeletal impairments and repair as a case study. https://www.nature.com/articles/s41380-019-0563-5