Si algo nos han enseñado las películas es que a veces para luchar contra un villano, tienes que unirte a otro. Ocasionalmente, la ciencia médica sigue la misma lógica y en el último ejemplo, los investigadores han recurrido al ántrax como un aliado poco probable en la lucha contra el cáncer de vejiga.

El cáncer de vejiga es una de las formas más comunes de cáncer, y aunque con frecuencia se detecta a tiempo, tiene una alta probabilidad de reaparecer en el futuro.

Un aliado inesperado

Actualmente el tratamiento es bastante invasivo e incómodo: la quimioterapia intravesical, la cual consiste en insertar un catéter a través de la uretra, llenar la vejiga con una solución de medicamento, mantenerla allí durante un par de horas y luego vaciarla de nuevo a través del catéter.

A) Una biopsia de la vejiga de un perro. B) Imagen de ultrasonido del cáncer de vejiga. C) Etiquetado fluorescente del cáncer de vejiga.

Para el nuevo estudio, un equipo de investigadores de la Universidad de Purdue desarrolló un método similar, pero que funciona en tan solo tres minutos, y en lugar de utilizar medicamentos convencionales de quimioterapia, el ingrediente activo es la toxina del ántrax mezclada con un factor de crecimiento.

Por alarmante que parezca poner el ántrax voluntariamente en el cuerpo, la vejiga puede manejarlo. Después de todo, el órgano está acostumbrado a manipular toxinas, por lo que tiene una capa protectora que protege a las células sanas.

Sin embargo, los tumores y las células cancerosas no tienen tanta suerte, por lo que quedan expuestos a la mezcla de medicamentos, lo que desencadena el proceso de muerte celular en cuestión de minutos.

Resultados prometedores

Como explica el doctor Rubén Claudio Aguilar, del Centro de Investigación del Cáncer de la Universidad de Purdue y coautor de la investigación:

“Hemos encontrado un método prometedor para matar las células cancerosas sin dañar las células normales de la vejiga. Es básicamente como crear una solución especial que se dirige a las células cancerosas mientras que deja a las células sanas en paz”.

El equipo probó la técnica en células de cáncer de vejiga humana en el laboratorio, y encontró que sólo tres minutos de exposición al medicamento eran suficientes para eliminar los tumores.

El cáncer de vejiga es una de las formas más comunes de cáncer, y aunque con frecuencia se detecta a tiempo, tiene una alta probabilidad de reaparecer en el futuro.

En pruebas en ratones y perros vivos, el tratamiento también funcionó bien. Es importante destacar que, en grupos de ambos animales que no tenían cáncer alguno, la mezcla de medicamentos no mostró toxicidad para las células sanas.

Los investigadores también probaron el método en perros de compañía que tenían cáncer de vejiga y se habían quedado sin otras opciones de tratamiento. En esos casos, el medicamento redujo los tumores en un promedio de 30 por ciento después de un solo ciclo de tratamiento, sin evidencia de efectos secundarios.

Por supuesto, el éxito en estudios con animales no garantiza el éxito en humanos, pero los resultados obtenidos en esta investigación representan un comienzo prometedor.

Referencia: A novel, safe, fast and efficient treatment for Her2‐positive and negative bladder cancer utilizing an EGF‐anthrax toxin chimera. International Journal of Cancer, 2019. https://doi.org/10.1002/ijc.32719