La comunidad XRP se merece un monumento y no lo dicen solo los tenedores de la tercera divisa digital más potente del criptomercado. Aunque hay algo de vanidad en los ‘amigos’ de Ripple, nadie puede negar que la paciencia es una de las principales virtudes de los buyers de XRP. Sin ese aguante monumental, ¿cómo podrían seguir manteniendo sus carteras repletas de XRP?

Ciertamente, hay que ser paciente cuando la empresa que está detrás de tu cripto no para de asociarse con todo tipo entidades, generando expectativas de valorización que nunca se cumplen. Los que mantienen su esperanza en el binomio Ripple XRP se parecen cada vez más a esos personajes surrealistas que esperaban a Godot sin descanso. ¿Convierte este paralelismo a Garlinghouse en Pozzo?

Podría ser. Cada vez son más los XRP-believers que señalan a la cúpula de Ripple como los culpables de que el precio de la cripto no pare de bajar, a pesar de su supuesto contexto favorable. Los hay que, además de señalar, se han quejado abiertamente en Twitter, proponiendo una suerte de boicot a Ripple, tomando el control de XRP. Luego están los que, directamente, han demandado a Ripple.

Parece que con Ripple pasa como con las grandes series: por mucho que los guionistas las estropeen, no puedes parar de verlas. Quien recuerde el final de Perdidos, comprenderá a los tenedores de XRP largoplacistas. Simplemente, no pueden deshacerse de sus criptos después de haber puesto tanta ilusión y esperanza en su inversión. Pero, oye, que en esto de las inversiones, emociones, las mínimas.

¿Merece la pena invertir en XRP?

Para invertir bien hay que ser un poco psicópata; en el buen sentido de la palabra, claro. Todo trader que se precie sabe que el trabajo psicológico es fundamental para tener éxito en el mercado. La frialdad en la toma de decisiones es requisito sine qua non para no arruinarse o, al menos, no sufrir un infarto de miocardio cuando el dinero hace mutis por el foro en manos de otro trader con más tino.

Esto quiere decir que hay que desconectar de las quejas de tuiteros, de las noticias sobre demandas, de los anuncios de firmas entre Ripple y tropecientasmil empresas de pago… En definitiva, hay que centrarse en los números, en el movimiento del precio, en las gráficas. ¿Qué dicen? Que a los peces gordos de Ripple les va muy bien vendiendo tokens a mansalva, y que el precio de XRP es impredecible a corto plazo.

Reduciendo el panorama de Ripple a la mínima expresión, podríamos marcar un sistema referencial entre el movimiento de XRP/USD y la venta masiva de XRPs, aunque no podemos olvidarnos de la cotización del par BTC/USD. Como buena altcoin oscilante, el precio de XRP parece seguir una suerte de ciclo vital bajo la sombra de Bitcoin, lo que refuerza las dudas cortoplacistas.

Puede que este escenario desanime a los criptotraders intradía, pero es un estímulo para los tenedores de XRP a largo plazo (que representan el grueso de la comunidad Ripple-XRP). Según la teoría de las altcoins oscilantes de Willy Woo, solo hay que esperar a que la alt-season dé sus frutos, siguiendo de cerca el ritmo de los ciclos, que, según él, son cuatrienales.

¿Qué pasará con XRP en 2020?

Siguiendo a rajatabla los postulados de Woo, deberíamos esperar pocas sorpresas de cara a 2020. ¿No decían que el mercado de las altcoins se estaba caldeando?, ¿que se esperaba una temporada de beneficios en las principales competidoras de Bitcoin? Bueno, de nuevo, hay que dejar las teorías a un lado y centrarse en las gráficas. ¿Qué dueto está cantando el par XRP/USD?

Este último año, la cripto de Ripple y el dólar estadounidense no han formado un dúo demasiado dinámico. En cambio, al reducir la temporalización, se aprecian movimientos interesantes. El más obvio, por supuesto, es el que ha sucedido al microbatacazo de junio. El último semestre ha sido querer y no poder, siempre cuesta abajo, incluso cuando se entreveían indicios de recuperación.

En términos de inversión, la debilidad de XRP de cara a 2020 es notable. Los últimos compases de 2019 muestran una gráfica horizontal, con una carga de indecisión significativa. El dato más preocupante para los tenedores de XRP es la incapacidad de los alcistas para superar el actual techo de 0.30 USD. Lo más probable es que los compradores esperen a que el precio baje más para responder.

Resumiendo, parece que 2019 se va a despedir con un XRP débil con tintes extremadamente bajistas; lo que invita a pensar que las posiciones en corto con CFDs podrían dar buenos resultados (no sin antes informarnos bien de cómo funcionan los CFD’s por favor). Obviamente, si el precio subiera por encima de los 30 centavos de dólar en diciembre y se consolidara, XRP podría recibir 2020 con una subida más o menos tímida hacia los 0.34 USD.