El consumo de alcohol es común entre los jóvenes, y su consumo excesivo representa un importante problema de salud pública.

Los jóvenes que beben alcohol son más propensos a experimentar resultados adversos, incluidos accidentes de tráfico, actividad sexual sin protección, suicidio y trastornos de salud mental, entre otros.

Estudiantes más jóvenes de la clase tienden a tener menos amigos

Mayor probabilidad

Además, estudios muestran que las consecuencias relacionadas con el alcohol no se limitan a la adolescencia. Los bebedores precoces tienden a beber más como adultos y, por lo tanto, continúan teniendo un mayor riesgo de resultados adversos, y de usar otras sustancias como el cigarrillo y la marihuana.

El consumo temprano de alcohol está asociado con una larga lista de consecuencias negativas para la salud en el futuro.

En este contexto, los resultados de estudio realizado por investigadores de la Universidad de Waterloo, en Canadá, muestran que los jóvenes que beben algunas veces al mes en noveno grado, tienen una mayor probabilidad de convertirse en bebedores semanales e incluso compulsivos en los años siguientes.

Para el estudio, el equipo de investigación analizó los datos de más de 19.000 estudiantes en 89 escuelas en Ontario y Alberta a través del estudio COMPASS, la encuesta juvenil escolar más grande de Canadá, y examinó las trayectorias de consumo de alcohol entre los estudiantes de secundaria.

Los investigadores descubrieron que el 45 por ciento de los jóvenes que bebían hasta tres veces al mes en noveno grado tenían probabilidades de convertirse en bebedores semanales, o casi a diario, con algunos episodios de atracones al año siguiente.

Vínculo observado

Los estudiantes con mayor probabilidad de beber en exceso eran bebedores semanales y casi diarios, y los estudiantes de noveno grado tenían más posibilidades de pasar a beber en exceso que los estudiantes de décimo y decimoprimer grado.

El consumo de alcohol es común entre los jóvenes, y su consumo excesivo representa un importante problema de salud pública.

Por otro lado, el 66 por ciento de los estudiantes de noveno grado que no bebieron permanecieron sin beber en el décimo grado. Este porcentaje disminuyó al 62 por ciento un año después, pero al año siguiente, se mantuvo estable. El porcentaje de grandes bebedores se mantuvo estable en 18 por ciento entre el noveno y el decimoprimer grado, luego subió a 25 por ciento en el decimosegundo grado.

Los investigadores también encontraron un vínculo entre el consumo frecuente de alcohol, y el consumo de cigarrillos y marihuana. En noveno grado, los jóvenes que usaban marihuana tenían seis veces más probabilidades de informar que bebían mensualmente en comparación con los no bebedores.

El 75% de los adolescentes tiene opiniones negativas sobre la secundaria

Sobre la base de estos hallazgos, los investigadores resaltan que no existe el consumo de bajo riesgo, y por lo tanto, es importante preocuparse incluso por las tasas poco frecuentes de consumo de alcohol entre los jóvenes.

Al respecto, los resultados de este estudio refuerzan la idea de que las políticas de prevención deben comenzar en los primeros años de la escuela secundaria, antes de que la bebida se vuelva un hábito.

Referencia: Original quantitative research – Identifying trajectories of alcohol use in a sample of secondary school students in Ontario and Alberta: longitudinal evidence from the COMPASS study. Health Promotion and Chronic Disease Prevention in Canada, 2019. http://dx.doi.org/10.24095/hpcdp.39.8/9.02

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