A pesar de toda la controversia que existió detrás del estreno en salas de cine de ‘The Irishman’, Netflix demuestra, de nuevo, que el que ríe de último, ríe a nivel internacional. Si bueno, sabemos que así no dice el refrán pero a la plataforma solo le importa que su producción original no solo es un éxito a nivel nacional, sino en todo el mundo.

Mientras algunos apostaban a que la producción de Martin Scorsese se cayera de cara al piso, Netflix ha logrado demostrar lo contrario, y, que no hace falta estrenar la producción en las salas más reconocidas, solo hace falta ofrecer contenido de calidad a una audiencia deseosa de historias que sean fuera de lo común.

Y no, no creemos que el éxito de la cinta se deba solo a su temática, sino a que también la plataforma supo ser muy inteligente en toda la estrategia. Desde el anuncio del proyecto, el anuncio del reparto, la alianza con Scorsese, la fecha de estreno, la decisión de no esperar mucho para llegar a la taquilla, en fin, podemos decir que cada paso fue tomado con determinación y guiado hacia el éxito.

La historia que remonta a los tiempos clásicos donde la mafia era el boom –y que dura un total de tres horas y media– logró ganar su lugar en ciudades como Reino Unido e Italia, donde la oposición a transmitir en la gran pantalla las producciones de Netflix no es tan notable como en Estados Unidos. De la misma forma, la producción se está posicionando en los mercados asiáticos de Japón y Corea del Sur.

Sin duda, la polémica acerca de las producciones de streaming llevadas al cine, como dicen por ahí, pica y se extiende. Sin embargo, Netflix ha demostrado que no habrá “hater” que lo haga replantear sus planes, y, aunque no todos los mercados se mueran por hacerle espacio, dentro de aquellos en los que está presente, no solo dice “hola” sino que lidera el segmento.