El envejecimiento no solo es notorio a nivel físico, sino también cerebral. Según Sojung Park, profesora asistente en el estudio Brown School de la Universidad de Washington en St. Louis, las personas mayores discapacitadas que viven solas en su hogar probablemente experimenten una disminución de sus funciones cognitivas con el tiempo.

“Sin embargo, los efectos perjudiciales de vivir solo se moderan cuando la casa está equipada con características de apoyo y accesibilidad”, explica Park, quien es también autora principal de una nueva investigación que ha llegado a dicha conclusión. Sus hallazgos se comparten en la revista Environment and Behavior.

Ensanchar puertas, colocar rampas

Park y su equipo de investigadores consultaron el Estudio de Salud y Jubilación (1998-2010) y extrajeron datos de personas de 65 años en adelante que tenían al menos una limitación que impedía que realizaran sus actividades diarias. Entonces analizaron los efectos de vivir en entornos hogareños sobre las trayectorias de cambio de la función cognitiva a lo largo del tiempo.

Según explica la autora, el estudio enfatizó dos aspectos poco estudiados sobre este tema. La mayoría de las investigaciones sobre la modificación del hogar no han abordado el efecto de los arreglos de su entorno sobre su la salud de las personas mayores. Además, la mayoría de estas son de carácter transversal o de seguimiento durante un período corto, por lo que tienen poca capacidad de establecer relaciones causales sobre los beneficios de las modificaciones en el hogar.

“El entorno físico del hogar, incluidas las características y la accesibilidad en el hogar, es más importante para las personas mayores con capacidad funcional limitada, pero el grado en que estos ancianos pueden adaptarse puede depender de su disposición de vivienda. Esto es especialmente relevante ya que se sabe que los factores sociales son importantes para la salud cognitiva de los últimos años y se ven afectados por los arreglos de vivienda”.

Y en efecto, la nueva investigación encontró que acciones simples como ensanchar las puertas, agregar rampas, colocar un baño en el primer piso de la casa e instalar barras de sujeción y pasamanos puede mejorar la adaptación y facilitar su vida ante una discapacidad.

Según la autora, este estudio es uno de los primeros en examinar las trayectorias de la salud cognitiva entre los adultos mayores vulnerables debido a alguna discapacidad “en el contexto del papel compensatorio del entorno familiar”.

Referencia:

Home Environment, Living Alone, and Trajectories of Cognitive Function Among Older Adults With Functional Limitations. https://journals.sagepub.com/doi/10.1177/0013916519879772