Insomnio Genetico

El insomnio es uno de los trastornos de sueño más comunes en los humanos de todo el mundo, con una prevalencia que va de 10 a 60 por ciento. Por lo general se trata con hipnóticos, pero hay un problema en torno a estos: tienen efectos secundarios a nivel motor y cognitivo por su efecto generalizado sobre el cerebro.

Se han realizado numerosas investigaciones sobre el tema, pero una publicada recientemente en la revista PNAS parece haber arrojado una alternativa más eficaz para este problema. Se trata de suvorexant, un tratamiento aprobado recientemente, conocido por su alta especificidad, a la cual se han asociado menos efectos secundarios físicos.

¿Cómo funcionan los medicamentos para el insomnio?

Los hipnóticos comúnmente recetados para tratar el insomnio son los agonistas del ácido γ-aminobutírico (GABA), los cuales se unen a los receptores GABAA para mejorar la acción del neurotransmisor inhibitorio, GABA.

Los receptores GABAA son muy extendidos. De modo que los agonistas de GABA inhiben las neuronas de todo el cerebro y la médula espinal, incluyendo aquellas que no están involucradas con el sueño, lo cual afecta la capacidad de respuesta a estímulos durante el sueño. El primer autor de esta investigación, Jaehoon Seol, explica:

“Una de las preocupaciones sobre el uso de los agonistas de GABA son sus efectos secundarios: podrían afectar la capacidad normal de responder a estímulos inesperados durante el sueño en situaciones urgentes. Una droga que actúa específicamente sobre los receptores cerebrales involucrados en la vigilia, en lugar de todo el cerebro, podría evitar esto”.

Y precisamente para dar solución a este problema, él y sus colegas proponen suvorexant, un fármaco aprobado recientemente en Estados Unidos como tratamiento para el insomnio, y que ya había sido aprobado en Japón en 2014.

Un fármaco más específico

Los investigadores de la Universidad de Tsukuba en Japón reunieron 30 hombres sanos para realizar un ensayo controlado en un laboratorio de sueño. Los participantes tomaron suvorexant, brotizolam (un agonista de GABA) o un placebo antes de conciliar el sueño. Se despertaron 90 minutos después, y procedieron a hacérseles pruebas para evaluar su funcionamiento cognitivo y físico.

Encontraron que con el suvorexant los participantes presentaron menos alteraciones en el equilibrio corporal al despertar en comparación con el brotizolam, lo cual los investigadores han atribuido a su paso desapercibido por el cerebelo.

El suvorexant resultó ser un tratamiento contra el insomnio más específico y con menos efectos secundarios que el brotizolam.

El cerebelo es la parte del cerebro encargada de coordinar el equilibrio del cuerpo. Esta estructura contiene receptores GABAA pero no receptores de orexina, de modo que el brotizolam pudo haber afectado su funcionamiento.

En cambio, el suvoxerant no, puesto que este inhibe receptores de orexina, pero solo los presentes en el sistema promotor de la estela, razón por la cual el estado de vigilia decae sin efectos colaterales en el cerebelo.

Según palabras de Masashi Yanagisawa, autor principal del estudio, “suvorexant fue tan efectivo como el brotizolam en el tratamiento del insomnio, con efectos comparables en la duración y eficiencia del sueño”.

Este es el primer estudio que evalúa los posibles efectos secundarios del suvorexant, y que a su vez los compara con los del brotizolam y la conclusión inequívoca es que es un tratamiento más específico que los agonistas de GABA.

Referencia:

Distinct effects of orexin receptor antagonist and GABAA agonist on sleep and physical/cognitive functions after forced awakening. https://www.pnas.org/content/early/2019/11/05/1907354116