Décadas atrás estuvieron muy de moda una variedad de pastillas para adelgazar, por lo general muy costosas y poco eficientes a corto plazo. Estas, junto al uso de laxantes, constituyen dos de los métodos más desesperados para perder peso sin cambios drásticos del estilo de vida ni mucho menos asistencia médica.

Y aunque puedan funcionar en su momento, su uso está asociado con desequilibrios en el organismo que pueden resultar bastante graves. Por ejemplo, una investigación publicada recientemente en la revista American Journal of Public Health (AJPH) revela que las mujeres jóvenes que usan píldoras de dieta y laxantes para controlar su peso tienen mayores probabilidades de recibir un primer diagnóstico de de trastorno alimentario en el plazo de uno a tres años.

El riesgo detrás de las píldoras y laxantes

Un equipo de investigadores de la Harvard TH Chan School of Public Health y el Boston Children’s Hospital reunió datos de más de 10,000 mujeres de Estados Unidos entre 2001 y 2016, a partir de los cuales estimaron la asociación entre los comportamientos de control de peso y el posterior diagnóstico de trastornos alimentarios.

Encontraron que las que no habían recibido un diagnóstico previo de trastorno alimentario pero usaban píldoras de dieta y laxantes para adelgazar lo recibieron entre uno y tres años después.

Según el S. Bryn Austin, profesor del Departamento de Ciencias Sociales y del Comportamiento de la Escuela Harvard Chan y director de STRIPED (Iniciativa de capacitación estratégica para la prevención de los trastornos alimentarios) y autor de la investigación, ambos métodos son dañinos si se usan para perder peso:

“Hemos sabido que las píldoras de dieta y los laxantes cuando se usan para controlar el peso pueden ser sustancias muy dañinas. Queríamos averiguar si estos productos podrían ser un comportamiento de entrada que podría conducir a un diagnóstico de orden de alimentación”.

Y como es de esperar, los especialistas médicos no recomiendan en lo absoluto el uso de píldoras de dieta o laxantes de venta libre como una forma saludable para controlar el peso; estas se han asociado con la presión arterial alta y el daño hepático y renal. En su lugar, recomiendan una dieta balanceada baja en grasas y azúcares y rica en nutrientes, ejercicio, reducir el estrés y dormir bien.

Referencia:

Diet Pill and Laxative Use for Weight Control and Subsequent Incident Eating Disorder in US Young Women: 2001–2016. https://ajph.aphapublications.org/doi/10.2105/AJPH.2019.305390