Google, al igual que otras grandes compañías del mundo de la tecnología, ha demostrado el claro interés que tiene por expandir sus horizontes como empresa. Uno de los ámbitos en los que ha presentado más interés ha sido en el campo de la salud.

Por ello, ha estado buscando la posibilidad de realizar distintas alianzas con organizaciones que se manejen en el universo de los cuidados médicos. Ahora, finalmente, han logrado realizar el primer contacto de este estilo. Sin embargo, la unión de fuerzas ha dejado más preocupaciones que alegrías entre los usuarios de ambos servicios.

La colaboración de Google con Ascension ha dado de qué hablar

Google, ha logrado hacer una alianza colaborativa con el segundo ente de cuidados de la salud más grande de los Estados Unidos. El nombre del mismo es Ascension y desde la semana pasada se ha convertido en parte de los aliados de la compañía de búsqueda en la web.

Esta es la meta del Proyecto Nightingale

Para poder comenzar a colaborar, ambas entidades han decidido desarrollar un equipo de investigación y desarrollo que trabajará en el que denominaron Proyecto Nightingale. Dentro de este, Google se encargará de desarrollar una plataforma basada en inteligencia artificial, capaz de manejar, clasificar y ubicar en vastas bases de datos todo tipo de informaciones médica de los pacientes de Ascension.

Esto lo ha hecho Google con la intención de facilitar el trabajo de todos los profesionales de la salud. Con esta plataforma, todos podrían tener acceso a historiales médicos o detalles de los mismos que podrían ayudar a los profesionales a realizar diagnósticos con más rapidez, así como a conocer mejor y más rápidamente los datos de cada paciente.

¿Cuál ha sido el problema?

Para poder desarrollar este sistema de búsqueda y entrenar a la inteligencia artificial, es necesario exponerla a datos reales. Por ello, luego de la alianza Ascension le facilitó a Google los datos médicos de sus pacientes para que este pudiera comenzar a alimentar su base de datos.

Debido a este motivo, una de las empresas más grandes del mundo, ahora tiene acceso total a los registros médicos de miles de personas, que –por si fuera poco– nunca dieron su consentimiento para que su información privada fuera transferida de una entidad a otra. Al momento de hacer el traspaso, Ascension obvió por completo el paso de pedir su permiso a los verdaderos propietarios de la información.

¿Qué ha dicho Google?

Ante la creciente preocupación que los pacientes han demostrado por el uso que Google pueda darles a estos datos, la empresa ha tenido que hacer variadas declaraciones. Durante las mismas, esta ha comentado que la información solo se utilizará para los fines del entrenamiento de la inteligencia artificial.

Asimismo, aseguran que el manejo directo de la información más sensible lo realiza un reducido y selecto grupo. Para aumentar la confianza en el mismo, han comentado que este ha sido inspeccionado y aprobado por Ascension y que cada integrante es un participante consciente de la confidencialidad de los datos con los que trabaja.

Los grandes de la tecnología y el cuidado de la salud

Como es posible ver, con cada vez más las grandes compañías del mundo de la tecnología las que optan por comenzar a desarrollarse en el campo de la salud. Ello podría deberse a que es uno de los campos más amplios por explorar en cuanto a los beneficios inmediatos que podría tener la implementación de las nuevas tecnologías.

Sin embargo, mientras no haya legislaciones apropiadas en cuanto a qué está permitido hacer y qué no en este ámbito, el público general aún tendrá sus dudas. Ya que, aunque en papel pueda sonar beneficioso, no todos están listos para comprometer su privacidad, así como así en pro del desarrollo de la ciencia y la medicina. En estos momentos, el equilibrio perfecto aún no existe, tocará seguir buscando.