El suicidio es un problema mundial. Demasiadas personas se ven enfrentadas a este tipo de pensamientos y, lastimosamente, muchas de ellas sucumben ante ellos.

En estos momentos la sociedad está comenzando a darse cuenta de este problema y a buscar medios para tratarlo. Sin embargo, aún no ha sido posible descubrir algún método que sea capaz de arrojar resultados verdaderamente significativos.

O ello ocurrió hasta la llegada de este nuevo estudio desarrollado en colaboración entre la Universidad de York y la Universidad de Tilburg. El mismo ha descubierto un nuevo camino que los profesionales de la salud pueden transitar para mejorar el tipo de atención que se les da a las personas que pasan por este predicamento mental.

Estas fueron las líneas de acción de SUPREMOCOL

Muchos de los estudios que se han realizado con relación a esta área han demostrado que no es posible tratar este problema desde un solo punto de vista. Por lo general, estas situaciones se dan por una condición particular o la sumatoria de varias.

Debido a esto, lo mejor es mantener un control de todas, de forma que se pueda prestar una atención más integral al asunto. Como un primer paso para lograr esto, el equipo se ha enfocado en desarrolla una herramienta o sistema que permita monitorear a las personas en riesgo para identificar a las posibles víctimas. Cabe destacar que, no existió una herramienta igual a la propuesta antes del desarrollo de este estudio.

Luego, el siguiente pilar de su lista tuvo que ver con el acceso a la atención médica adecuada. Por lo general, los casos de suicidio suelen verse muy relacionados con problemas de enfermedad mental. Debido a esto, ofrecer a los afectados el acceso al cuidado médico debido, hace la diferencia a la hora de prevenir el suicidio.

La mayoría de los casos de suicidio están relacionados con alguna enfermedad mental.

El tercer pilar de este programa conocido como Suicide Prevention by Monitoring and Collaborative Care (SUPREMOCOL), se enfoca en el trabajo colaborativo entre organizaciones. Este implica que los diferentes entes de cuidado de la salud cuenten con un personal calificado y medios de comunicación entre los mismos que les permita brindarles una atención integral a los pacientes.

Finalmente, el estudio también se fundamentó en el monitoreo constante de los casos afectados. En este, durante 12 meses se hizo seguimiento de los mismos a través de llamadas telefónicas.

Ha sido un estudio con resultados prometedores

Gracias a todos los procesos simultáneos que se mencionaron anteriormente, fue posible obtener una disminución del 17% en el porcentaje común de suicidios en la población estudiada. Con ello, se nota que la implementación de un sistema como este en un futuro podría tener un gran impacto positivo en el modo en el que se tratan estos casos.

¿Qué depara el futuro?

Desde un principio, los realizadores de este estudio han comentado que su meta es desarrollar mejores medios con los cuales abordar el problema social en el que se ha transformado el suicidio.

Según los datos por la Organización Mundial de la Salud (OMS) al año ocurren un total de 800.000 suicidios. Asimismo, se sabe que, de ellos, casi 60.000 se originan en el continente europeo. Los investigadores consideran que, de aplicarse este nuevo método, al menos inicialmente, podrían hacer que esta cifra también disminuya en un 17%.

A medida que este programa se desarrolle, podría aumentar su efectividad y comenzar a salvar más vidas. Por los momentos, mundialmente existe un promedio que indica que, por cada suicidio existen 20 personas que hicieron el intento. Con la implementación de este nuevo programa, esta perturbante relación también podría disminuir.

Referencia:

A regional systems intervention for suicide prevention in the Netherlands (SUPREMOCOL): study protocol with a stepped wedge trial design: https://doi.org/10.1186/s12888-019-2342-x