El tema del estrés está muy arraigado entre los seres humanos, e incluso un estudio publicado hace meses demostró que sus mascotas caninas pueden experimentar y sincronizarse con el estrés de sus dueños. ¿Pero cuánto se sabe sobre las plantas y el estrés?

Recientemente publicamos un artículo con algunas técnicas para manejar el estrés e incluso convertir el estrés malo en bueno y aprovecharlo para nuestro beneficio, por ejemplo, para el logro de un objetivo.

Pero en esta oportunidad hablaremos de un curioso estudio publicado en la revista Proceedings of the National Academy of Sciences (PNAS) que explica que la plantas también se estresan a causa de factores externos, y que de hecho estas tienen un mecanismo de regulación del estrés regido por una hormona vegetal conocida como el ácido abscísico.

Las plantas evolucionaron para sobrevivir a las nuevas condiciones

Condiciones ambientales como la sequía o una alta concentración de sal en el suelo figuran como factores estresantes para las plantas pues interrumpen su fisiología, y en respuesta, estas aplican un mecanismo de cascada de señalización compleja basado en la detección del ácido abscísico. Todas las plantas terrestres, desde el musgo hasta los árboles, pero no las algas.

Las plantas terrestres descienden de las algas acuáticas, pero su cambio de un ambiente húmedo a uno más seco como el de la tierra supuso un estrés que las hizo evolucionar. Para sobrevivir a la deshidratación hasta el punto de desecación, y la presencia de esta fitohormona las ayudó a enfrentar el estrés que supuso su cambio de hábitat.

Respecto a este tema, un equipo de investigadores de la Universidad Hebrea de Jerusalén  y la Universidad de Gotinga se propuso estudiar la influencia de los cambios evolutivos de las proteínas receptoras de las plantas en su capacidad de detectar el ácido abscísico (ABA).

Las algas verdes actuales no usan el ácido abscísico

Según el coautor del estudio, el profesor Jan de Vries, del Instituto de Microbiología y Genética de la Universidad de Gotinga, él y su equipo pudieron demostrar que las algas vivas más cercanas a las plantas terrestres, algas verdes zygnematophyceae, conocidas también como ‘escoria de estanque’, son genéticamente similares a las plantas terrestres.

“Tienen un conjunto completo de genes que se asemeja mucho al marco genético que utilizan las plantas terrestres para la detección del ácido abscísico. En particular, encontramos que el primer paso en la cascada de señalización estaba presente: un posible receptor de la hormona”.

El equipo quiso determinar si este gen receptor el ácido abscísico en estas algas verdes se integra en la cascada de señalización conocida en las plantas terrestres, y de ser así, conocer también la forma en que lo hace.

Y en efecto, encontraron que este gen se integra en dicho mecanismo y que incluso es capaz de regularlo, aunque lo hace de manera independiente de la fitohormona encargada en las plantas terrestres.

“Usando métodos biológicos moleculares, descubrimos que se integra en la cascada de señalización y es capaz de regularla. Sin embargo, lo hace independientemente de la hormona ácido abscísico”.

En las plantas terrestres, la cascada de señalización del estrés depende de la acción de la hormona del estrés, pero a pesar de ser parientes cercanas de las algas verdes estudiadas, estas últimas no usan dicha hormona como desencadenante de la cascada de señalización. Pero aún así, el mecanismo original de las algas verdes también está presente en las plantas terrestres.

Referencia:

A ligand-independent origin of abscisic acid perception. https://www.pnas.org/content/early/2019/11/18/1914480116