Como suele pasar, inventos que antes eran de uso casi exclusivo empresarial o gubernamental se acaban generalizando entre los usuarios, y es precisamente lo que está pasando ahora con las VPN.

Aunque ustedes puede que no sean conscientes de ello, la seguridad de nuestros dispositivos al conectarnos a internet no depende tan solo de cortafuegos y antivirus para mantener a salvo nuestras comunicaciones o nuestro anonimato. Cuando navegamos por la red lo mejor es conectarnos a un servidor VPN, ya que su cifrado impedirá interferencias de terceros y su IP será la nuestra a efectos de identidad.

¿Qué es y cómo funciona una VPN?

Una VPN (Virtual Private Network) o red privada virtual es básicamente como la red local (LAN) que cada uno tenemos en nuestro hogar o las que utilizan las empresas y otras organizaciones, pero sobre internet.

Para entender la ventaja de este hecho vamos a explicar de forma somera como funciona una red LAN: varias computadoras están conectadas de forma física para compartir recursos e información y una de las computadoras funciona como servidor, es una especie de internet a muy pequeña escala y muy limitado en el espacio. Lo utilizan las empresas porque son entornos seguros para mantener su actividad e información lejos de ojos de curiosos.

Gracias a una VPN tendríamos esas ventajas, pero pudiendo acceder a la vastedad de internet con la tranquilidad de operar como si lo hiciésemos en una red LAN.

A grandes rasgos una VPN funciona creando un “túnel de datos” seguro entre nuestro dispositivo y la página de destino. Cuando nos conectamos a internet desde nuestro smartphone o computador en un primer paso accedemos al servidor de nuestro proveedor de internet o ISP, de ahí se accedería al servidor de la página destino a la que queremos acceder, por ejemplo, Twitter.

Si utilizásemos una VPN, nuestro dispositivo accedería al ISP contratada, ésta al servidor de nuestra VPN y ésta a la información deseada, pero, ¿por qué íbamos a querer añadir un paso extra? Pues porque la VPN cifra nuestras comunicaciones y además enmascara nuestra identidad y ubicación, lo cual es condición sine qua non para, si como en el ejemplo anterior, queremos acceder a Twitter y estamos en China, no ya porque esté prohibido, sino porque sin la VPN no es materialmente posible el acceso desde una ISP china a la red social en cuestión.

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¿Cuándo está recomendado utilizar una VPN?

Realmente la seguridad en internet nunca sobra, y usar una VPN no es redundante con el hecho de tener antivirus, de hecho, nos protegen de males diferentes. Las primeras protegen la integridad de nuestro tráfico en internet y nuestro anonimato, los antivirus nos protegen de la infinidad de tipos de malware que existen: virus, gusanos, spyware, troyanos, el reclutamiento de nuestro computador para una red de computadores zombis etc. Por ello es interesante disponer de ambas medidas de seguridad, son complementarias, como el airbag y el cinturón de seguridad en el automóvil.

Pero hay un caso en el cuál no utilizar una VPN es una temeridad que raya la inconsciencia: si nos conectamos a internet utilizando una de esas wifis gratuitas públicas que tanto proliferan hoy en día. Cuando utilizamos los datos de nuestro ISP el acceso a esta red está cifrado, y si utilizamos el wifi de nuestra casa habremos tenido que introducir la clave wpa2/psk que aparece bajo el router.

En el caso de las redes públicas el acceso no está limitado de ninguna forma, y puede que estemos introduciendo información sensible pensando que el receptor es la página destino que deseamos, como los números de nuestra tarjeta de crédito, cuando en realidad quién está recibiendo esa información es un hacker anónimo que está conectado a la misma red.

Si nos conectamos a un servidor VPN será este quién establezca el contacto con la página deseada, y su comunicación está protegida por cifrado, un cifrado de tipo casi militar, de ese modo podemos estar tranquilos con la seguridad de que la información está llegando a donde debe ser. La alternativa es no usar wifi público, sino gastar nuestros datos, medida que siempre será más barata que el que conozcan las contraseñas de nuestra cuenta bancaria.

Ya saben, si les gusta ir al Starbucks a disfrutar de su café mientras navegan gratis por internet, utilicen una VPN.

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