El trastorno bipolar es la cuarta causa principal de discapacidad en todo el mundo entre los jóvenes de 10 a 24 años de edad.

Aunque el diagnóstico de este trastorno está definido en gran medida por los episodios cambiantes del estado de ánimo asociados con la enfermedad, los déficits cognitivos se encuentran entre los síntomas más persistentes e incapacitantes, y tienen un profundo impacto en el curso clínico y el resultado funcional del paciente.

Amplia gama de funcionamiento

Aunque se han hecho progresos considerables en las últimas décadas, nuestra comprensión de las causas subyacentes de los déficits cognitivos en el trastorno bipolar sigue siendo sorprendentemente limitada. Como tal, no existen tratamientos aprobados para este síntoma específico.

Los análisis revelaron que los niveles del biomarcador para la inflamación estaban vinculados a la función cognitiva.

Los clínicos que tratan a pacientes con trastorno bipolar pueden atestiguar la amplia gama de funcionamiento que se observa, con algunos individuos que alcanzan un estatus ocupacional y social de alto nivel, mientras que otros están ampliamente discapacitados durante la mayor parte de sus vidas.

El tratamiento del trastorno bipolar se centra principalmente en controlar los episodios de depresión o manía, pero incluso cuando estos síntomas se manejan bien, algunos pacientes sufrirán déficits cognitivos mientras que otros mostrarán resistencia cognitiva.

Por lo tanto, comprender por qué las personas con el mismo diagnóstico clínico tienen síntomas y resultados tan diferentes podría conducir a mejores tratamientos. En tal sentido, un equipo de investigadores del Hospital Brigham and Women’s realizó el estudio más grande hasta la fecha de personas con trastorno bipolar para examinar si la inflamación interviene en los resultados de los pacientes.

La inflamación y la función cognitiva

Para el estudio, el equipo de investigación reclutó pacientes con trastorno bipolar cuyo estado de ánimo era clínicamente estable en el momento de la evaluación. En total, se comparó los resultados de 222 participantes con trastorno bipolar y 52 individuos neurotípicos.

Los participantes se sometieron a un conjunto de pruebas cognitivas, y el equipo midió los niveles de proteína C reactiva (PCR), un marcador de inflamación sistémica y riesgo de enfermedad inflamatoria.

El trastorno bipolar es la cuarta causa principal de discapacidad en todo el mundo entre los jóvenes de 10 a 24 años de edad.

Los investigadores encontraron que los niveles del biomarcador para la inflamación estaban vinculados a la función cognitiva. Los altos niveles de PCR predicen significativamente el deterioro cognitivo entre los participantes con trastorno bipolar.

Estudios previos demostraron que los altos niveles de PCR son tanto un marcador de inflamación como un predictor del riesgo de ataque cardíaco. La inflamación y la PCR están ahora ligadas al riesgo de muchas enfermedades, incluyendo el cáncer de colon, la apnea obstructiva del sueño y la artritis reumatoide, entre otras.

Debido a que la PCR es un marcador global de inflamación, se necesitan más estudios de pacientes con trastorno bipolar. Para ello, el equipo tiene planes para llevar a cabo un estudio longitudinal en el que se mida repetidamente los niveles de PCR y otros marcadores inmunológicos más específicos para entender cómo cambian con el tiempo. Esto proporcionará una imagen más clara de si la inflamación causa deterioro cognitivo.

El deterioro cognitivo es un componente esencial del trastorno bipolar. Debido a su papel significativo en predecir el nivel de funcionamiento de una persona en su vida diaria, esto debe considerarse un objetivo de tratamiento

En última instancia, explican los autores, los resultados del estudio apuntan a un factor de riesgo potencialmente modificable para los déficits cognitivos.

Referencia: C-reactive protein is associated with cognitive performance in a large cohort of euthymic patients with bipolar disorder. Molecular Psychiatry, 2019. https://doi.org/10.1038/s41380-019-0591-1