Comer fuera de los horarios, aunque sea solo los fines de semana, está relacionado con obesidad.

Los estudios recientes sobre redes sociales indican que su uso indiscriminado afecta el sueño de los adolescentes, y genera cantidades de estrés en las personas, incluso estimulando el efecto FOMO (“Fear Of Missing Out“). Pero en realidad no todo es tan malo en torno a ellas.

De hecho, estas se han hecho un lugar importante en el campo del comercio y del turismo, convirtiéndose en una de las herramientas de marketing más útiles. Son tan influyentes que pueden hacernos cambiar nuestro comportamiento como consumidores y llevarnos a adoptar alternativas más sostenibles que las tradicionales.

A fin de indagar al respecto, un equipo de investigadores de la Universidad del Este de Finlandia y la Universidad del Sur de California analizaron el papel de las redes sociales en la reducción del desperdicio de alimentos en el sector turismo.

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“La comida juega un papel muy importante en las redes sociales. Ya no es algo que la gente come para calmar su hambre; en cambio, se ha convertido en parte del estilo de vida. Instagram, por ejemplo, está lleno de etiquetas relacionadas con la comida. Cuando un tema gana mucho visibilidad, también es posible influir en las actitudes relacionadas con él”, señala el director de investigación Juho Pesonen de la Universidad del Este de Finlandia.

Los días festivos influyen en el turismo

Pesonen explica que su investigación demostró que los días festivos tienen también cierta influencia en este tema. Cuando estamos de vacaciones, nuestras actitudes no parecen cambiar, pero no necesariamente ocurra lo mismo con nuestro comportamiento.

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No solo las estadías en hoteles y las visitas a restaurantes generan desperdicios de alimentos. También otras actividades turísticas al aire libre frecuentes actualmente como acampar.

“Las vacaciones tienen un significado profundo para las personas que viven en el mundo occidental. Es un escape de lo mundano: por un tiempo, la gente quiere disfrutar de la buena vida. Muchos no tienen preocupaciones en el mundo, y a veces nos olvidamos de las cosas que son importantes para nosotros en nuestra vida cotidiana”, explica Pesonen.

“Desde el punto de vista del desperdicio de alimentos, este es un fenómeno interesante: estamos ansiosos por descubrir hasta qué punto los clasificadores y recicladores de residuos rigurosos mantienen su hábito también durante las vacaciones”.

Los tiempos han cambiado y ahora unas buenas vacaciones no se limitan únicamente a una estadía en un hotel o hacer diferentes viajes, sino que incluyen actividades como acampar, hacer surf en el sofá, AirBnB, alojarse en casas de amigos y familiares o viajar por todo el país en un vehículo alquilado, por ejemplo.

Todos estos lugares generan desperdicios turísticos, y estos también deben ser considerados a la hora de estudiar el tema de la sostenibilidad.  “Bien puede ser que, en comparación con los hoteles y restaurantes tradicionales, estos otros hogares turísticos sean eficaces para reducir el desperdicio de alimentos , pero existe muy poca investigación al respecto”, dice Pesonen.

Sostenible y rentable para los restaurantes

El desperdicio de comida no solo es ofensivo para los más altruistas, sino que también representa pérdidas para los restaurantes. Implementar medidas sostenibles no solo podría ayudar al ambiente, a personas necesitas y reducir la mentalidad de despilfarro que la gente conoce como “avance” sino también favorecer las finanzas de los negocios de comida.

“El peor de los casos es cuando el desperdicio de alimentos termina en un vertedero. A las empresas también les interesa luchar contra el desperdicio de alimentos: ahorran dinero y obtienen una ventaja competitiva que sus clientes valoran. De hecho, las empresas pueden construir sus todo el negocio relacionado con la reducción del desperdicio de alimentos, que es algo que el restaurante de cero desperdicios Nolla en Helsinki ha hecho de manera ejemplar”.

Según el informe, la digitalización ha facilitado que los restaurantes estimen mejor la cantidad de alimentos que venderán en un determinado día, y esto en cierta forma puede reducir la cantidad de desperdicios.

En lugar de mandar los restos al vertedero, los restaurantes usan aplicaciones diseñadas para venderlos a precios más asequibles.

De hecho, se generan, pero ya estos no necesariamente vayan a un vertedero. En su lugar, pueden llegar a los consumidores por medio de una nueva variedad de aplicaciones especialmente diseñadas para combatir el desperdicio de alimentos.

Los autores citan como ejemplo la alternativa finlandesa ResQ Club, por medio de la cual los restaurantes venden las porciones sobrantes de su día laboral a los consumidores a un precio asequible.

Este tipo de investigación constituye una iniciativa necesaria en el marco de la adopción de hábitos más sostenibles, tanto en la vida cotidiana como en los negocios, en vista de que el desperdicio de alimentos figura como el tipo de desperdicio más destacado en el sector turismo.

Referencia:

Social media can encourage tourists to make more sustainable choices. https://www.uef.fi/en/news-and-events/more-news/-/asset_publisher/xZemfPUrSArZ/content/id/2502062

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