Las aplicaciones son el pan nuestro de cada día. Ya sea para enviar un mensaje, leer un texto, tomar una foto o, incluso, saber la hora y la temperatura, hacemos uso de ellas constantemente.

Por ello, es fácil saber que estas se han convertido en parte de nuestra cotidianidad. Especialmente, son muy utilizadas aquellas que se encuentran en lo que ya es una extensión de nosotros mismos: nuestro teléfono.

Debido a estos motivos, estos equipos y las apps constantemente reciben y manejan nuestra información privada. Como consecuencia, aquel que pueda acceder a los mismos, podrá tener demasiados datos sobre nosotros.

Muchas personas han visto la posibilidad de utilizar esto maliciosamente y han creado programas capaces de burlar nuestra privacidad. Para contrarrestarlo, cada programa cuenta con barreras de defensa. Sin embargo, ¿y si estas son defectuosas o no están?

Esto es lo que descubrió Kriptowire

En la mayoría de los teléfonos Android de alta gama, si aparece un problema como este, de inmediato se arregla para evitar la incomodidad de los usuarios. Pero, ¿y los de baja gama?

Estos equipos, menos sofisticados, pero más accesibles también utilizan las aplicaciones de Android. No obstante, las que vienen preinstaladas en uno de estos equipos, no necesariamente están en los otros.

Ahora, gracias al anuncio anual de la ya confiable Kriptowire somos capaces de conocer todas y cada una de las brechas de seguridad que se han producido dentro de los teléfonos de baja gama por el uso de aplicaciones defectuosas.

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Muchas de estas, no contaban con las protecciones necesarias para evitar que los proveedores adquirieran información del equipo sin pedir ningún tipo de permiso al usuario. Asimismo, otras podrían incluso ser el puente que necesitan los hackers para realizar acciones como espiar el micrófono o la cámara de los dispositivos.

146 apps estaban comprometidas

De todo el análisis que realizó Kriptowire, fue posible notar que 146 app preinstaladas en equipos Android no cumplían con todos los estándares de seguridad y que podrían ser utilizadas de forma maliciosa.

Asimismo, estas casi 150 aplicaciones se dividieron entre las 29 manufacturadoras que se vieron comprometidas dentro del estudio. La mayoría de las que tuvieron problemas fueron las de poco renombre. Sin embargo, también fue posible encontrar algunas brechas de seguridad en equipos de marcas tan conocidas como Sony.

¿Se puede solucionar?

¡Por supuesto que sí! Este tipo de brechas se dan por políticas de control de calidad muy laxas a la hora de añadir una aplicación al ecosistema básico de Android. Por ello, la solución yace en que Google comience a exigir mejores controles con respecto a las apps que ingresan a su ambiente.

Asimismo, debería existir un marco legal que hiciera responsable a los desarrolladores por hacer llegar a los usuarios aplicaciones poco confiables. De este modo, habría una motivación adicional por crear apps de calidad y que se encuentren bien protegidas contra las ahora constantes amenazas externas.

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