Puede sonar raro, pero parece haber una peculiar relación entre la abundancia de cabello humano y la presencia de palomas con patas mutiladas en las ciudades densamente pobladas, según una nueva investigación publicada en la revista Biological Conservation.

En las ciudades es común ver palomas con parte de sus patas mutiladas, y en un momento se pensó que la causa podría ser que, al pararse sobre su propio excremento en el suelo de pavimento de las zonas urbanas, estas contraían infecciones que las hacían perder parte de sus patas.

Aunque también se manejó la idea de la contaminación típica de las ciudades las hacía más propensas a enfermedades infecciosas, o que posiblemente se lesionaban con agentes químicos o metálicos.

Pero ha surgido una nueva hipótesis a raíz de que se ha encontrado cabello humano envuelto alrededor de los dedos de las patas de las palomas. Estos podrían apretarse a medida que estas se movilizan, cortar su circulación y provocar así la muerte del tejido y la caída del dedo atascado.

Para comprobarlo, un equipo de investigadores liderado por Frédéric Jiguet, del Museo Nacional de Historia Natural de Francia, decidieron estudiar la relación entre la salud de los pies de las palomas urbanas y las posibles fuentes de cabellos o cuerdas con las que suelen enredarse.

Palomas con patas mutiladas en París

Jiguet y sus colegas tomaron en cuenta el número de mutilaciones que presentaban los pies de las palomas encontradas en 46 lugares de la inmensa ciudad de París y las diferentes formas en las que estas podrían estar relacionadas con diferentes características en el medio ambiente.

Y analizando a detalle cada uno de los factores, encontraron que las palomas urbanas tenían más probabilidades de tener los dedos de los pies mutilados en aquellas zonas de la ciudad donde había mayor contaminación del aire y sónica y, como es de esperar, en aquellas zonas donde habían mayor cantidad de personas.

Paloma Bravía, Ave, Columba Livia, Paloma De Roca
Dejar espacios verdes en las cuadras de las ciudades puede proteger las patas de las palomas.

También observaron que un mayor número de personas también implicaba que hubiese más peluquerías en dicha zona, y mientras mayor era el número de peluqueros en una cuadra de la ciudad, mayor era la posibilidad de que las palomas perdieran los dedos de sus pies.

¿Pero cómo la presencia de peluquerías puede afectar la salud de las patas de estas aves? Pues bien, los autores sugieren que, a pesar de que los servicios de aseo urbano se encargan de recoger desechos domésticos que incluyen el pelo de las peluquerías, el cabello residual se escapa al medio ambiente y llega a las palomas.

“Los servicios de recolección de basura con desechos domésticos eliminan el corte de cabello en la peluquería, y durante este proceso, podríamos esperar que el corte residual termine en los lados y en los pavimentos”.

Explican que al toparse con pelos humanos, las aves no pueden desenredarse por sí solas y estos comienzan a desgarrar los dedos de sus patas, causando lo que han denominado “pie de cuerda”.

Los autores descartaron que la salud de las patas fuera afectada por la edad de dichas aves. Tampoco encontraron relación de esta con el tono oscuro de su plumaje, que según indican, es un buen indicador de sus resistencia a agentes patógenos.

Pero no se trata del fin del mundo. En comparación con otras consecuencias de la contaminación urbana, esta puede ser mitigada de una manera útil tanto para las palomas como para los seres humanos. Los autores sugieren que tener espacios verdes cerca de la ciudad puede proteger a las palomas de perder sus dedos.

Referencia:

Urban pigeons losing toes due to human activities. https://www.sciencedirect.com/science/article/abs/pii/S0006320719306901