El accidente cerebrovascular (ACV) es uno de las principales causas de discapacidad y muerte en todo el mundo. Se estima que hasta el 65 por ciento de los sobrevivientes de un ACV sufren una discapacidad, lo que hace que necesiten asistencia con las actividades de la vida diaria.

En este sentido, los resultados de una reciente investigación sugieren que es más probable que las mujeres sobrevivan a un accidente cerebrovascular, pero tienen una mayor posibilidad de sufrir discapacidad y una peor calidad de vida.

Diferencias de sexo

Para llegar a esa conclusión, investigadores del Instituto George para la Salud Global, en Australia, analizaron las diferencias de sexo en el tratamiento y los resultados en 19.652 (40% mujeres) individuos que habían formado parte de cinco ensayos controlados aleatorios internacionales, para identificar cómo mejorar la vida de hombres y mujeres después de un accidente cerebrovascular.

Los investigadores explican que las variaciones en el tratamiento hospitalario y extrahospitalario pueden explicar, al menos en parte, las disparidades observadas.

El equipo de investigación obtuvo datos sobre demografía, uso de medicamentos, tratamiento hospitalario y resultado funcional. Con esta información, realizaron modelos ajustados específicos para estimar las diferencias de sexo en los resultados y el manejo, y luego se agruparon mediante un metanálisis de efectos aleatorios.

Estos modelos revelaron que las mujeres que sufrieron un accidente cerebrovascular isquémico tuvieron una mayor supervivencia a los 3-6 meses, pero una mayor probabilidad de sufrir una discapacidad y peor calidad de vida.

Para el tratamiento, las mujeres tenían más probabilidades de ser ingresadas en una unidad de accidente cerebrovascular agudo, pero menos probabilidades de ser intubadas, tratadas por fiebre, o ingresadas en una unidad de cuidados intensivos.

Tratamiento diferente

En complemento, el equipo observó que, en comparación a los hombres, las mujeres tenían más probabilidades de tomar medicamentos para bajar la presión arterial, pero menos posibilidades de que se les haya recetado medicamentos para adelgazar la sangre (antiplaquetarios), bajar la glucosa o los lípidos, antes del accidente cerebrovascular.

El accidente cerebrovascular es uno de los principales causas de discapacidad y muerte en todo el mundo.

Los autores explican que las variaciones en el tratamiento hospitalario y extrahospitalario pueden explicar, al menos en parte, las disparidades observadas. Al respecto, la doctora Cheryl Carcel, profesora de neurología y neurociencias en la Facultad de Medicina de la Universidad de Sídney y autora principal de la investigación, manifestó:

“Si bien sabemos que las mujeres tienden a ser mayores cuando tienen un derrame cerebral y son más propensas a tener factores de riesgo clave, como presión arterial alta y ritmos cardíacos irregulares que los hombres, no está claro si reciben un tratamiento diferente, y de ser este el caso, cómo eso afecta su pronóstico a más largo plazo”.

Los investigadores explican qué, aunque las mujeres y los hombres son similares en muchos aspectos, existe una evidencia innegable de diferencias de sexo, no solo en el accidente cerebrovascular, sino también en muchas otras enfermedades.

Por lo tanto, comprender la forma en que el sexo influye en la manifestación de ciertas enfermedades, cómo se utiliza la atención médica y la respuesta al tratamiento médico no solo fomenta la equidad, sino que también salva vidas.

Referencia: Sex differences in treatment and outcome after stroke. Neurology, 2019. https://doi.org/10.1212/WNL.0000000000008615