Strumigenys ananeotes. Crédito: Jack Longino.

Jack Longino es un investigador especializado en hormigas que ha viajado por todo el mundo registrando todas las especies que consigue, e incluso descubriendo nuevas. De hecho, una publicación reciente en la revista Western North American Naturalist revela su último hallazgo, que curiosamente fue en el patio de su casa.

Longino ha recorrido el mundo gracias a su pasión, sin embargo, en esta oportunidad no necesitó ir demasiado lejos para documentar otra especie de hormiga. En algún momento de agosto de 2018, justo después el anochecer, Longino notó que en su jardín en Salt Lake City, Utah, transitaban cuatro hormigas un poco extrañas.

Entonces, lleno de curiosidad, visitó su patio de nuevo al día siguiente y empezó a cavar profundo en el suelo, encontrando más especímenes como los que había visto el día anterior.

A sus ojos conocedores, estas hormigas se parecían a las especies que conocía de los trópicos o de los bosques caducifolios del este de los Estados Unidos. Partiendo de ello, imaginó que estas habían sido introducidas en el área posiblemente a través del suelo comercial para macetas, y al no ser nativas de la zona, seguro eran conocidas en otros lugares.

Pero como buen investigador decidió observarlas más de cerca en su laboratorio, y fue entonces cuando se percató de que se trataba de una especie nueva, posiblemente endémica de la región y bastante similar a otras especies de Arizona.

Una especie de hormiga emergente 

¿Pero cómo o por qué la descubría apenas ahora estando justamente en el patio de su casa? Para explicar esto, Longino supuso que esta especie es adepta a los hábitats cálidas y húmedos, y probablemente ha estado viviendo bajo tierra ante el clima típicamente seco de Utah, como muchos sabrán.

Strumigenys ananeotes. Crédito: Jack Longino.

Sin embargo, los cambios continuos que han ocurrido en el suelo de la zona, a los que el autor se refiere como más de 150 años de riego y bosque introducido pueden haber estimulado su interés por salir una vez más a la superficie y dejarse notar. Así lo indica en su artículo científico:

“Proponemos que, la distribución de estas hormigas se restringe a microhábitats subterráneos húmedos, dentro de las regiones áridas. Pero la actividad antropogénica, ha creado bosques urbanos con condiciones estivales similares al bosque caducifolio oriental”.

Es por ello que el nombre con el que bautizó a esta nueva hormiga fue hormiga Strumigenys ananeotes (Stroom-i-jen-kneees ana-knee-avena-tees), en el que ananeotes  significa “recién emergido”.

Longino también destaca que estas hormigas son raras en el Oeste de de América del Norte, y que por el momento solo se conocen en lugares a cientos de kilómetros al sur y al oeste de Salt Lake City.

“Esperamos que este descubrimiento aliente a los naturalistas a ponerse faros y lentes de mano y salir al patio trasero en las cálidas noches de verano”, concluyen él y el coautor Douglas B. Booher del Departamento de Biología Anaimal de la Universidad de Illinois.

Se trata de un hallazgo importante, no solo porque nos ha permitido conocer una nueva especie, sino también porque esta, en lugar de ser desplazada por la actividad humana, parece beneficiarse de esta.

Referencia:

Expect the unexpected: a new ant from a backyard in Utah. https://scholarsarchive.byu.edu/wnan/vol79/iss4/3/