Varios estudios han demostrado que el calentamiento global ha sido estimulado por la actividad humana, específicamente, por la tala masiva de los bosques, lo cual impide la absorción del dióxido de carbono, un conocido gas de efecto invernadero.

Una nueva investigación de carácter internacional ha revelado que entre 2000 y 2013, la tala de bosques tropicales intactos incrementó los niveles de carbono emitidos a la atmósfera mucho más de lo que se creía. Y según las cifras informadas, este aumento del 626 por ciento en el impacto calculado sobre el clima.

Simulaciones con emisiones de pulso y comprometidas

Los investigadores analizaron los mapas de la tala de bosques intactos ubicados en los trópicos en dicho período, luego de lo cual procedieron a calcular las emisiones de pulso de las áreas. Con estos datos, hicieron simulaciones para conocer el impacto de los factores que no se habían registrado anteriormente. Según Sean Maxwell, científico de conservación de la Universidad de Queensland:

“Pudimos ver dónde estaba ocurriendo la tala selectiva en función de dónde se habían construido nuevos caminos, la extensión de los nuevos bordes del bosque en función de dónde había ocurrido recientemente la deforestación y la pérdida de grandes animales dispersores de semillas debido a que se volvieron más susceptibles a la caza”.

Luego intentaron adelantarse un poco a los hechos, y basándose en estos datos, estimaron la cantidad de carbono que estos procesos liberarán a la atmósfera entre 2013 y 2050, a la cual se refirieron como “emisiones comprometidas”.

Y fue comparando estas emisiones comprometidas con las emisiones de pulso que pudieron conocer el impacto real de la deforestación en la acumulación de carbono en la atmósfera de nuestro planeta.

“Por lo general, solo se consideran las emisiones de ‘pulso’; estas son emisiones liberadas en el instante en que se destruye el bosque intacto. Nuestro análisis considera todos los impactos, como los efectos de la tala selectiva, el secuestro de carbono perdido, los efectos de expansión en los bordes de los bosques y la extinción de especies”.

Maxwell acota que la diferencia equivalía a dos años de emisiones de cambios del uso del suelo en todo el mundo, algo que no se contabilizaba anteriormente ante la falta de una contabilidad completa del carbono acumulado. “Nos sorprendió ver que al considerar todos los factores disponibles, el impacto neto de carbono fue más de seis veces peor para el clima”, concluyó.

Ante estos resultados, no está demás recordar la importancia de la gestión de los seres humanos para la conservación del ambiente, sobre todo en mantener los bosques intactos y movilizar más fondos para otras acciones ecológicas.

Referencia:

Degradation and forgone removals increase the carbon impact of intact forest loss by 626%. https://advances.sciencemag.org/content/5/10/eaax2546