Hay mentes que simplemente nacen para destacarse. Sin embargo, muchas veces lo que ocurre en sus primeros años de vida se vuelve determinante a la hora de pautar el rumbo de lo que será su futura trayectoria.

En ocasiones, podría incluso parecer que las cosas estaban destinadas a ocurrir. Este podría ser el caso de la primera incursión de Luis von Ahn en el mundo de la tecnología y del diseño de aplicaciones.

Así fueron los primeros años de Luis von Ahn

El guatemalteco nació el 19 de agosto de 1978 en Ciudad de Guatemala. Desde muy pequeño, lo que más quería que su familia le diera era una consola de Nintendo.

Sin embargo, su madre –casi como si ya conociera el inmenso potencial del entonces niño von Ahn– optó por regalarle su primera computadora a muy temprana edad. Gracias a este primer contacto con la tecnología, Luis descubrió su pasión por este mundo y por la creación aplicaciones.

De hecho, a sus 12 ya había diseñado su primera aplicación funcional. A pesar de que esta no ganó ningún tipo de notoriedad, dejó en claro que este muchacho tenía mucho que dar al mundo. Cursó sus estudios secundarios en el Colegio Americano de Guatemala y a los 17 años de edad, ya se encontraba en camino a Estados Unidos para continuar con su formación universitaria.

Para empezar, estudió matemáticas en la Universidad de Duke donde obtuvo su primera licenciatura en el 2000. Luego, se trasladó a la Universidad de Carnegie Mellon en la que se dedicó a cursar su doctorado en Ciencias de la Computación.

Allí, se encontró a sí mismo bajo la tutela de uno de los profesores más renombrados de la institución: Manuel Blum. Después de todo, este ha sido el mentor de muchas personalidades resaltantes del mundo de la tecnología.

Acá es cuando nace Captcha

Ya para el año 2000, von Ahn no solo se encontraba recibiendo su primer título universitario. De hecho, ya también había sido capaz de desarrollar una nueva tecnología que cambiaría la forma en la que interactuamos con la internet.

Ese mismo año, el buscador Yahoo! comenzó a utilizarlo en sus plataformas con la intención de tener un método con el cual determinar si quien estaba al otro lado de la pantalla era una persona real o un bot. El nombre que este invento recibió fue Captcha y, gracias a él, nación en el mundo un nuevo concepto conocido como “computación humana”. Con ella, las páginas contaban con una novedosa y efectiva forma de evitar la intromisión de máquinas en sus sistemas.

A pesar de que se trataba de un sistema altamente eficiente en su labor, la verdad es Luis von Ahn no estaba completamente contento con este. Ya que ocasionaba que millones de personas al día perdieran tiempo de sus vidas en una labor que no tendría ningún otro beneficio más que dejarlos entrar al portal de su escogencia.

De este modo apareció ReCaptcha

Para poder combatir esta tendencia a perder tiempo valioso que su propia creación había generado, tuvo la idea de reinventarse. Con esto en mente, desarrolló una idea que le permitiría mantener los útiles Captchas para la web y, además, hacer que estos tuvieran una verdadera contribución al mejoramiento de la sociedad.

Lo que implementó para lograr esto último fue tan ingenioso como original. A su nueva iniciativa la tituló ReCaptcha y la convirtió en un complemento de la primera. Gracias a esta, a las personas –en lugar de mostrárseles letras y palabras al azar para descifrar– se les presentan ahora fragmentos de libros antiguos que necesitan ser digitalizados pero que, por su antigüedad y el deterioro de las páginas, poseen palabras que no pueden ser reconocidas por las máquinas.

De este modo, conscientes de ello o no, millones de personas en el mundo poco a poco contribuyen con el proceso de transcripción de libros. Como consecuencia, ello ocasiona un efecto muy positivo en la cantidad de libros que se pueden trasladar al año al formato digital. Ello, al final, permite que, poco a poco, sea cada vez más el conocimiento que se salve de desaparecer en las páginas de un libro viejo atacado por el paso del tiempo.

Luego de que von Ahn hiciera todo este viaje de consciencia y notara que podía orientar sus esfuerzos a causas sociales, llegó una nueva oportunidad a sus puertas. En el 2009, Google notó el potencial de Captcha y ReCaptcha, por lo que hizo un trato millonario con von Ahn por los derechos de estas creaciones.

Von Ahn es un pionero en el mundo de la computación humana

Básicamente, esta, como su nombre lo apunta, se trata de una forma de concebir la interacción entre los procesos humanos y los artificiales. Dentro de la computación humana, ambos conviven en una especie de simbiosis que les permite coexistir y trabajar en equipo.

Por lo general, esta se da cuando un proceso artificial, utiliza la intervención humana –con micro tareas– para llegar a la consecución de un fin. La gracia de esto radica en que, generalmente, los casos en los que se necesita de la pluralidad que dan procesos tan distintos como el razonamiento humano y el artificial, se tratan de situaciones que –siendo tratadas solo por uno de los dos– se tornaría demasiado engorrosas –e incluso, en ocasiones no llegan a ser solucionables.

Con su creación, Luis von Ahn cambió por completo el mundo de la web y también la forma en la que nosotros interactuamos con él. Ello, se debió a que concibió, dentro del concepto de la computación humana, esta aplicación práctica que permitía utilizarla de forma diaria y sistemática.

¡Llega Duolingo!

Con Capchat y ReCaptcha von Ahn no solo había hecho ya su aporte al mundo, sino que había conseguido la suma de dinero necesaria para poder retirarse a sus cortos 29 años. Sin embargo, la inactividad no es el estilo de este matemático guatemalteco.

Por ello, volcó su interés en la educación y cómo mejorarla, particularmente, en área del aprendizaje de idiomas. Con la finalidad de ayudar al mundo a conectarse y comunicarse mejor, creó la app de enseñanza de lenguajes más popular del mundo: Duolingo.

Su creación se dio con la intención de proveer a las masas con una posibilidad gratuita de aprender otros idiomas. Hasta la fecha, ya la plataforma abarca más de 80 lenguajes distintos y ha logrado recaudar más de 10 millones de dólares en capital –un monto que ahora luce sorprendente puesto que, en un principio, la app no estaba obteniendo las ganancias que requería.

Con Duolingo, von Ahn volvió a aplicar su método de ReCaptcha. Pero, en esta oportunidad, las personas no transcriben textos antiguos, sino que traducen el internet. Dentro de la app, quienes practiquen los distintos niveles, deberán traducir frases y palabras varias que, de estar correctamente colocadas, serán subidas a la web, lo que poco a poco contribuirá a que cada vez más páginas de internet se encuentren verdaderamente disponibles en todos los idiomas y no solo en unos pocos.

¿Qué hace Luis von Ahn en la actualidad?

Además de su clara faceta emprendedora, Luis von Ahn también cuenta con un lado académico que no puede ser dejado de lado. Por ello, para mantener su mente activa se continúa manejando en el bullente ambiente de ideas que se desarrolla en su segunda casa de estudios universitarios Carnegie Mellon.

Dentro de la misma, de clases en el área de Ciencias de la Computación, específicamente en una cátedra conocida como: la ciencia de la web. Dentro de la misma, von Ahn ha aplicado distintos mecanismos que lo han hecho más reconocido en el mundo de la enseñanza tanto por su innovación sino por su envidiable pedagogía.

A pesar de continuar con el proyecto de Duolingo, von Ahn ha admitido en varias oportunidades que mantiene su mente activa al comprometerse con otros proyectos pequeños y un poco menos notorios –o bueno, hasta ahora menos notorios, tal vez alguno de estas nuevas actividades nos de una sorpresa en el futuro tal como lo han hecho sus nuevas iniciativas.

¿Y ahora qué?

Luis tiene claro su norte y –ya que ha dejado Captcha y ReCaptcha por completo en las manos de Google– tiene claro su compromiso con el crecimiento de Duolingo. Hasta la fecha, la app llega a estar valorada en unos 700 millones de dólares, y cada vez está más cerca de llegar a los mil millones de estos –un hecho que lo convertiría en un emprendimiento unicornio, como lo llaman en el mercado.

Sin embargo, aún se encuentra en las etapas iniciales, por lo que necesita trabajo, para ello, von Ahn se ha planteado tres metas a futuro para su compañía. Indiscutiblemente, la primera es volverse sostenibles en el tiempo; la segunda, hacer de la enseñanza más efectiva y la tercera, expandir sus horizontes al incluir más contenidos en su plataforma que se traduzcan en una experiencia mucho más completa para los usuarios.

Con una mente tan creativa y una personalidad tan emprendedora como la de von Ahn, es muy probable que volvamos a escuchar de él pronto. Ahora, cuál será la siguiente noticia que lo colocará en el centro del ojo público, es una pregunta que solo él podrá respondernos a su tiempo.

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