Ya hemos reseñado varios estudios que revelan que el uso de las redes sociales genera un estrés considerable en sus usuarios, el cual muchos intentan drenar pasando más tiempo de ellas y creando un círculo vicioso.

Pero no solo se trata de las redes sociales. Los resultados de varias investigaciones revelan que los teléfonos inteligentes pueden tener efectos negativos en nuestro ritmo y calidad de sueño, productividad, salud mental, el control de nuestros impulsos e incluso en nuestras capacidades cognitivas, usándolo en nuestras horas de descanso, por ejemplo.

Pero el uso de los celulares también está asociado al estrés, y su prevalencia ha ido en aumento conforme estos se han hecho más indispensables en nuestra vida en los últimos años. Recientemente se ha sugerido que el uso de teléfonos inteligentes puede acortar nuestras vidas por el aumento crónico de los niveles de cortisol, una de las principales hormona del estrés del cuerpo.

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El efecto del cortisol en nuestro cuerpo

El cortisol es una sustancia que se produce cuando estamos bajo estrés, y cumple la función de mantener nuestro cuerpo en alerta máxima, aumentando los niveles de azúcar en la sangre y suprimiendo el sistema inmunitario.

Aunque dichos efectos nos suenen nocivos, la presencia de la hormona es útil cuando enfrentamos una amenaza física inmediata que puede resolverse de manera rápida. El problema llega cuando estas condiciones se mantienen durante mucho tiempo, pues puedengenerar todo tipo de problemas de salud como diabetes, obesidad, presión arterial elevada y depresión.

A largo plazo, los riesgos se vuelven mayores y mucho más letales. Bien sabemos que estas enfermedades aumentan el riesgo de ataque cardíaco, accidente cerebrovascular y demencia, los cuales pueden causar muerte prematura.

La solución no es apartar los teléfonos inteligentes

La solución al problema del estrés generado por el uso de los teléfonos inteligentes no es dejar de usarlos, sino hacerlo de manera saludable.

Con todo lo dicho podríamos pensar que la solución está en reducir su uso, pero no es tan fácil como parece. Nuestros tiempos están configurados de tal forma que estos sean indispensables para mantenernos comunicados con amistades, el acontecer actual y con el trabajo.

Ante ello, cancelar el uso de los teléfonos puede causar una condición denominada de manera no oficial como nomofobia, que significa “fobia sin teléfono móvil”. Esto, al igual que su uso excesivo, aumenta los niveles de cortisol.

Así que en lugar de hacerlos a un lado, una buena estrategia parece ser intentar mantener una relación más saludable con nuestros teléfonos inteligentes. Esto implicaría ser más conscientes e intencionales sobre lo que revisamos en el mundo digital, a fin de optimizar los beneficios y reducir el estrés que nos ocasionan.

Consejos para lidiar con el estrés causado por los teléfonos inteligentes

Muchas aplicaciones están para hacernos la vida más sencilla. Algunas como Screen Time de Apple, ActionDash de Android o Moment, permiten llevar un control de la frecuencia con la que usamos nuestro teléfono celular y las aplicaciones que más usamos en el proceso.

Usar aplicaciones para gestionar nuestro uso del teléfono, limitar las notificaciones y evitar el uso del mismo en horas de la noche son algunos de los consejos más útiles para llevar una relación saludable con nuestro dispositivo.

Pero además de esto, estas acciones pueden ayudarnos a reducir el uso del celular a lo estrictamente necesario:

  • Desactivar todas las notificaciones de las aplicaciones excepto las de las más importantes de acuerdo a nuestra planificación y verdaderos intereses. Por ejemplo, mientras trabaja, puede desactivar los datos para recibir únicamente llamadas y mensajes de texto relacionadas con el trabajo o alguna diligencia o situación familiar que amerite su atención.
  • Cancelar las notificaciones de correo electrónico, de modo que los nuevos mensajes sean visibles para usted únicamente en el momento en que abra la aplicación del correo para ver todos los correos almacenados y dar respuesta a ellos en dicho momento.
  • También es conveniente ser más selectivo con las cuentas que se siguen. Es bueno estar informado sobre variedades de temas, sin embargo, seguir publicaciones que realmente no son de nuestro interés solo alargará el tiempo que pasamos revisando las redes. Así también, aplicar buenos filtros de spam en el correo, para evitar promociones innecesarias, estafas y mensajes inútiles que pueden aumentar su estrés.
  • También puede ayudar dejar una o varias zonas de la casa sin acceso a la tecnología, como la mesa de la cocina o las habitaciones, pues estas funcionan como nuestro refugio y nos permiten apartarnos un poco para recargarnos en nuestro tiempo de inactividad.

Y por supuesto, limitar nuestro uso del celular en los horarios nocturnos. Se recomienda dejar de ver pantallas un par de horas antes de irse a dormir, y también dejar el celular bien lejos de la cama para evitar interrupciones a punto de dormirnos, o despertarnos por alguna notificación.

Referencia:

How to deal with smartphone stress. https://theconversation.com/how-to-deal-with-smartphone-stress-116426

Brain Drain: The Mere Presence of One’s Own Smartphone Reduces Available Cognitive Capacity. https://www.journals.uchicago.edu/doi/10.1086/691462

Mobile technology habits: patterns of association among device usage, intertemporal preference, impulse control, and reward sensitivity. https://link.springer.com/article/10.3758/s13423-016-1011-z

Digital detoxing is the tech equivalent of a juice cleanse—and neither of them work. https://qz.com/1229311/digital-detoxing-is-the-tech-equivalent-of-a-juice-cleanse-and-neither-of-them-work/

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