Dejando de lado la polémica de la discriminación de género, hay diferencias notables entre hombres y mujeres que se han observado a lo largo de la historia de la humanidad y que deben ser reconocidas por ambas partes. Estas van desde lo emocional hasta la fisiología, siendo las mujeres más propensas a acumular grasa en comparación con los hombres, por ejemplo.

En un artículo previo reseñamos varios artículos cuyos hallazgos dejan evidencia de que la enfermedad de Alzheimer es mucho más fatal en mujeres que en hombres, junto con algunas razones que podrían explicar este hecho.

Pero en esta oportunidad hablaremos de algo que seguro muchos han notado en su vida cotidiana, ya sea observando a sus abuelos, padres o incluso a sí mismos comparados con el sexo opuesto. Las mujeres mayores parecen experimentar más dolor que los hombres de su misma edad.

Un equipo conformado por investigadores del Centro de Investigación Biomédica en Red de Epidemiología y Salud Pública (CIBERESP) en la Universidad Autónoma de Madrid y expertos del CIBER de Fragilidad y Envejecimiento Saludable (CIBERFES) se interesó en explorar las causas de estas diferencias entre género.

Sus hallazgos, publicados en Mayo Clinic Proceedings, revelan que la mayor propensión a enfermedades crónicas, a un peor estado funcional, a una menor actividad física y al experimentar estrés psicológico predispone a las mujeres a padecer más dolor que los hombres.

Las mujeres desarrollaron dolor crónico

Esta investigación estaba orientada a identificar los comportamientos de salud y los factores de riesgo clínicos que pueden asociar más el dolor a las mujeres. Entonces reunieron datos de una cohorte de 851 mujeres y hombres de 63 años en adelante, los cuales al principio del estudio no informaron sufrir ningún dolor, y se les hizo seguimiento durante tres años.

Los resultados mostraron una mayor incidencia de dolor de alta intensidad en el 23 por ciento de las mujeres de la cohorte en comparación con apenas 13 por ciento de los hombres.

Y de hecho, casi una de cada cuatro mujeres que no padecían dolor crónico en un principio lo desarrollaron a una alta intensidad durante el período de seguimiento, según indica Esther García Esquinas, investigadora principal del trabajo.

¿Qué causa mayor dolor en las mujeres mayores?

Después de los 63 años, aumenta más la frecuencia de enfermedad osteomuscular, problemas de movilidad y agilidad en las mujeres en comparación con los hombres.

Los investigadores encontraron que las mujeres de este estudio presentaron una mayor frecuencia en el padecimiento de afecciones como enfermedad osteomuscular (31 por ciento), problemas de movilidad (47 por ciento) y agilidad representaron (32 por ciento) en comparación con los hombres.

Aunque también destacaron otros factores de riesgo para experimentar dolor como el estrés psicológico, observado en el 45 por ciento de las participantes, así como bajos niveles de actividad física recreativa en el 13 por ciento, mala calidad del sueño en el 11 por ciento y depresión en 9 por ciento de las mujeres de la cohorte.

“Destaca la mayor frecuencia de enfermedades crónicas, especialmente enfermedad osteomuscular, el peor estado de función física, los mayores niveles de estrés psicológico y la menor realización de actividad física”.

Prevalencia del dolor crónico

El dolor crónico se define como aquel que se siente la mayoría de los días, o en todos ellos durante un período de seis meses seguidos. Su prevalencia aumenta con la edad, y se sabe que afecta a 60 por ciento de las personas mayores de 65 años, como se observó en este estudio.

Se trata de un problema de salud pública mucho más arraigado entre las personas mayores, haciéndolas menos resistentes y aumentando la posibilidad de fragilidad, caídas, discapacidad física y deterioro cognitivo.

De ahí, que merezca ser tomado en cuenta a la hora de desarrollar estrategias que permitan abordar el problema. Aunque los autores de esta investigación han sugerido que fomentar el ejercicio físico puede disminuir el exceso de riesgo de dolor observado en las mujeres.

Referencia:

Gender Differences in Pain Risk in Old Age: Magnitude and Contributors. https://doi.org/10.1016/j.mayocp.2019.03.034