Con la gran cantidad de evidencia científica que existe, es muy difícil negar la existencia del cambio climático y los daños que este podría ocasionar a largo plazo. Muchas personas que tienen en mente esta realidad, ya están buscando formas de limitar su huella ecológica o de colaborar con causas de conservación.

Sin embargo, no todos están convencidos de que esto realmente esté ocurriendo y se niegan a regir sus acciones por ello. En estos casos, las personas deciden continuar con las mismas acciones que han llevado a cabo siempre y, en mayor o menor medida, terminan afectando más que solo el ambiente.

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La reciente investigación realizada por el equipo de la UBC Sauder School of Business en Canadá, se dio a la tarea de estudiar un poco más esta última área. De este modo, han sido capaces de determinar por lo menos una de las áreas que es afectada por el cambio climático a la creencia o no en el mismo.

El sistema de precios estadounidense se ha descontrolado

Está más que claro, el clima ya no es el mismo en muchas de las zonas de Estados Unidos. Áreas como las de las ciudades de Los Ángeles, Miami, Nueva Orleans y Nueva York han sido unas de las más afectadas.

Ya sea que fueran inundaciones repentinas, fuertes lluvias u olas de calor, entre otros problemas climáticos, todas estas ciudades han tenido pruebas reales del impacto del cambio climático en el ambiente. Sin embargo, otras localidades no han sido tan afectadas y, por ende, su actitud ante este problema puede llegar a ser muy diferente.

Las cosas cambiaron entre los creyentes y las personas en negación

El claro ejemplo que los investigadores encontraron para demostrar esto fue el comportamiento económico en cuanto a los bienes raíces. Acá, se presentó una marcada diferencia entre dos bandos con posturas opuestas.

Por un lado, estaban los creyentes que actuaban económicamente con base en la idea de que en un futuro el cambio climático hará cambios. Con esto en mente, se abstienen de adquirir casas en zonas que peligren posiblemente en los próximos años debido a los embates de la naturaleza.

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Del otro lado, se encontraban las personas que negaban rotundamente la existencia del cambio climático. En estos casos, estas estaban mucho más dispuestas a adquirir propiedades. Por lo que, el precio de los hogares en estas zonas fue más elevado debido a la mayor demanda de los mismos.

Finalmente, en una comparación de los análisis que se realizaron en el territorio estadounidense, fue posible determinar que existía una brecha de 7% en los precios de las casas en las áreas de “creyentes” y de personas en negación. Siendo los espacios donde abundan estos últimos los más costosos.

“No todos pueden estar en lo cierto”

Es uno de los comentarios que realizó el coautor del estudio Markus Baldauf al referirse a las conclusiones que se podrían sacar de la investigación. Comenta que los datos no son suficientes para determinar si los creyentes o los no-creyentes tienen la razón al actuar del modo en el que lo hacen.

Incluso acota que podría darse la posibilidad de que ninguno esté en lo correcto. Pero que, bajo ningún respecto, existe la posibilidad de que ambos estén en lo cierto. Un hecho que sí se pudo comprobar, es que la creencia o no en la existencia de este fenómeno, sí ha logrado afectar el comportamiento de los estadounidenses –hasta para decisiones como determinar dónde van a vivir.

Así que sí, en conclusión, el cambio climático podría afectar el precio de tu casa si vives en los Estados Unidos. Aunque, para ser más exactos, lo que verdaderamente hará una diferencia –aunque parezca loco– son las creencias de tus vecinos.

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