Todos, en algún momento de nuestra vida, nos hemos visto expuestos a esta enfermedad. Se trata de una patología bastante común que, por esa característica, muchas veces no es tratada con la seriedad que se merece.

La gripe se trata de un problema de salud que se presenta cuando nuestro sistema inmune no es capaz de defenderse adecuadamente. Su aparición, puede incluso causar daños a individuos que se encontraban completamente sanos.

Por ello, se ha desarrollado una vacuna diseñada para equiparnos con las defensas necesarias para combatirla. Sin embargo, aun así, en ocasiones las personas ignoran la importancia de esta y la dejan pasar.

La vacuna contra la gripe puede ser mejor de lo que se espera

Es claro que a la gripe no se le da la importancia que requiere, por lo que su vacuna puede terminar infravalorada. Pero, tal vez el nuevo conocimiento sobre la misma pueda cambiar un poco las cosas.

Ha quedado demostrado, según los datos emitidos por la Asociación de Microbiología y Salud (AMYS), que la vacuna contra la gripe también es excelente para personas con enfermedades cardiovasculares. De hecho, es capaz de reducir hasta en un 18% el riesgo de estas para individuos con una alta presión arterial.

Asimismo, también es capaz de evitar que condiciones previas se agraven a lo largo del tiempo. ¿Por qué? Debido a la protección extra.

Gracias a la vacuna contra la gripe, el organismo de las personas con problemas cardiacos es más resistente. En consecuencia, es menos propenso a desarrollar nuevas patologías. Como un ejemplo, han dejado ver que el uso de esta vacuna tiene los mismos beneficios para el sistema cardiovascular que dejar de fumar o el uso de estaminas.

Ello debido a que, la gripe puede ocasionar que la condición de estos pacientes se agrave. Por lo que, su ausencia se traduce directamente en una mejora en la calidad de vida.

Es hora de darle a la gripe el trato que se merece

Como lo hemos mencionado, la gripe se trata de una enfermedad bastante común. Por esto, muchas personas consideran que no es verdaderamente necesario contar con una vacuna para la misma.

En realidad, esto se encuentra muy lejos de lo que sería correcto. Gracias la vacuna contra la gripe, tanto niños como adultos pueden tener una mejor calidad de vida. Asimismo, a la larga, esta se convierte en una herramienta importante para mejorar la salud general de los ciudadanos.

Después de todo, esta vacuna puede ayudar a disminuir en un 20% las hospitalizaciones anuales que ocurren por esta enfermedad. Del mismo modo, su uso también elimina en un 38% los casos de mortalidad por la aparición de la misma. Esto según las cifras del Ministerio de Salud de España, que han sido dadas a conocer por Ramón Cisterna, presidente de la AMYS.

Embarazadas y niños, los primeros en ser afectados

Por lo general, los individuos sanos cuentan con un sistema inmunológico fuerte, por lo que pueden combatir la enfermedad. Sin embargo, no todos gozan de esta condición y, en ocasiones, incluso las personas sanas pueden verse a la merced de este problema.

Los adultos mayores, al igual que los niños muy pequeños, suelen tener sistemas inmunes más débiles –a pesar de estar generalmente sanos. Los primeros por el desgaste de estos y los segundos por la propia preparación de los mismos, al haber sido menos expuestos a contaminantes externos.

Por ello, enfermedades como la gripe suelen tenerlos como principales víctimas, debido a su relativa fragilidad. En este mismo problema están las embarazadas.

Durante el proceso de gestación, las mujeres tienen un riesgo hasta 8 veces mayor de ser hospitalizadas por gripe. Por lo que, es muy necesario que estas posean la vacuna que las proteja contra esta enfermedad.

Asimismo, un efecto adicional es que la vacuna en la madre, también le transmitirá la inmunidad al hijo que, durante sus primeros 6 meses de vida, ya estará adecuadamente protegido –una ventaja importante ya que no se permite vacunar a niños que no tengan al menos medio año de vida.

¿Y qué hacer con las vacunas? Una polémica en desarrollo

Las vacunas han existido en nuestra sociedad por décadas como un modo de hacernos a todos más sanos. Sin embargo, en la actualidad no todos están de acuerdo con su uso.

De hecho, existen verdaderos detractores de las mismas que claman que es mejor inmunizarnos de una manera más natural –que en muchos casos incluso implica estar previamente expuestos a las enfermedades.

Para estos momentos, estos métodos alternativos no han demostrado ser más efectivos que las vacunas, pero sí han dejado claro que son mucho más riesgosos. Tal vez, declaraciones como las presentadas por la AMYS, permitan a las personas volver a la ver las utilidades de estas inyecciones.