La organización intergubernamental responsable de coordinar el control de enfermedades animales estima que aproximadamente una cuarta parte de la población mundial de cerdos muera como resultado de una epidemia de peste porcina africana (PPA).

En el último año, la propagación de la enfermedad tomó por sorpresa a los encargados de formular las políticas sanitarias y ha sido particularmente devastadora en China, hogar de la población de cerdos más grande del mundo.

Crisis global

La enfermedad también se estableció en otros países asiáticos como Vietnam y Corea del Sur, y continúa causando estragos en Europa oriental, donde el brote ha permanecido desde el año 2014.

La gravedad de la crisis significa que los precios mundiales de la carne de cerdo están aumentando, estimulados en gran medida por la demanda de China, donde se han perdido hasta 100 millones de cerdos desde que estalló el brote de PPA el año pasado.

Las cifras oficiales emitidas por las autoridades chinas indican que más de 1 millón de cerdos han sido sacrificados.

En los últimos meses, China ha estado otorgando aprobación de exportación a plantas de carne extranjeras y firmando acuerdos en todo el mundo a un ritmo vertiginoso. Las ventas de carne de cerdo de Estados Unidos a China se han duplicado, mientras que los precios europeos de carne de cerdo han alcanzado el pico más alto de los últimos seis años.

La peste porcina africana, que es mortal para los cerdos pero no representa amenaza alguna para los humanos, se transmite por contacto entre los cerdos, a través del forraje contaminado y las garrapatas. Sus orígenes se ubican en Sudáfrica y apareció en Europa en la década de 1960.

Avances limitados

Los esfuerzos por desarrollar una vacuna han tenido avances limitados, debido a que el virus en sí es grande y tiene una estructura compleja. No obstante, la semana pasada científicos anunciaron que habían logrado desentrañar la estructura 3D del virus, lo que se entiende como un importante paso adelante en alcanzar la meta.

Pero la propagación de la enfermedad no solo se incrementa por la falta de alternativas farmacológicas que permitan prevenir la infección. Se ha comprobado que el virus puede sobrevivir varios meses en la carne procesada y varios años en congelación, por lo que los productos cárnicos son una preocupación particular para la transmisión transfronteriza.

La peste se transmite por contacto entre los cerdos, a través del forraje contaminado y las garrapatas.

El brote de PPA en China ha sido particularmente grave. Los especialistas predicen que este país perderá entre 20 y 70 por ciento de su rebaño este año, lo que equivale a alrededor de 350 millones de cerdos. Las cifras oficiales indican que más de 1 millón de cerdos han sido sacrificados.

Pero la epidemia no se limita al gigante asiático. Se ha identificado el virus en más 50 países, incluidos Polonia, Rusia, Corea del Sur y Filipinas.

En referencia al alcance y los efectos de la enfermedad, Mark Schipp, presidente de la Organización Mundial de Sanidad Animal, comentó:

“No creo que la especie se pierda, pero es la mayor amenaza para la cría comercial de cerdos que hemos visto, y es la mayor amenaza para cualquier ganado comercial de nuestra generación”.

Referencia: African Swine Fever. World Organisation for Animal Health, 2019. https://bit.ly/339ZPrs