El trastorno del espectro autista (TEA) es un diagnóstico general que conjuga varios trastornos generalizados del desarrollo que presentan síntomas que varían en niveles de gravedad, incluidos el trastorno autista, el síndrome de Asperger, el trastorno desintegrativo infantil y el trastorno generalizado del desarrollo.

Aunque gran parte de la neurobiología del TEA sigue siendo desconocida, parecen estar involucradas sutiles alteraciones de la estructura cerebral, como diferencias en el volumen cerebral total, así como alteraciones de la corteza medial e inferior frontal, cingulada anterior, temporal superior y orbitofrontal, y el núcleo caudado.

Asimetría reducida

Se sabe que la asimetría izquierda-derecha es una característica organizativa importante del cerebro sano. Varios estudios han reportado una asimetría cerebral alterada en individuos con TEA, aunque estos resultados han sido inconsistentes, probablemente debido a los tamaños de muestra limitados y al bajo poder estadístico.

Para detectar de manera confiable y describir con precisión las ligeras alteraciones de la asimetría cerebral en individuos con TEA, un equipo internacional de investigadores examinó los datos de una muestra estadísticamente significativa, con el fin de analizar diferencias en la asimetría de espesor y área de superficie de 34 regiones corticales cerebrales.

La investigación evidenció una asimetría alterada del grosor de la corteza cerebral en individuos con TEA. Las estrellas muestran las regiones cerebrales afectadas.

En complemento, el equipo examinó las medidas hemisféricas globales de grosor cortical y asimetría de área, y asimetrías volumétricas de estructuras subcorticales. En total, se analizaron 54 conjuntos de datos de 1.774 sujetos con trastornos del espectro autista y 1.809 personas neurotípicas.

Como resultado de estos análisis, los investigadores evidenciaron que el TEA se asoció significativamente con una asimetría reducida hacia la izquierda del grosor cortical promedio hemisférico total, en comparación con los controles.

Mejor comprensión

Además, el equipo pudo observar que el área de superficie orbitofrontal medial era menos asimétrica hacia la derecha en los sujetos con TEA que en los individuos de control. De modo similar, los individuos con TEA también presentaron un volumen del putamen más asimétrico hacia la izquierda. La mayoría de los efectos no dependieron de la edad, el sexo, el coeficiente intelectual o la gravedad del trastorno.

Los investigadores explican que la asimetría izquierda-derecha facilita el desarrollo de módulos localizados y especializados en el cerebro, que luego pueden tener un control dominante del comportamiento.

En conjunto, manifiestan los investigadores, estos hallazgos mejoran nuestra comprensión de la neurobiología del TEA. Por una parte, muestra un neurodesarrollo lateralizado alterado en los individuos con la condición, la cual afecta a regiones corticales generalizadas con diversas funciones.

El trastorno del espectro autista (TEA) es un diagnóstico general que conjuga varios trastornos generalizados del desarrollo.

Por otra parte, la evidencia de reducción multirregional de la asimetría del grosor cortical en los sujetos con TEA, se ajusta al concepto de que la lateralidad es una característica organizativa importante del cerebro humano sano para múltiples aspectos de la cognición compleja y es susceptible a los trastornos.

Aunque las razones de las alteraciones asimétricas en muchas de las estructuras implicadas no están claras, los hallazgos sugieren un neurodesarrollo alterado que afecta estas estructuras en los individuos con TEA.

Sobre la base de estos resultados, el equipo resalta la necesidad de realizar nuevas investigaciones para aclarar la relevancia funcional y las relaciones entre la asimetría alterada y el trastorno del espectro autista.

Referencia: Altered structural brain asymmetry in autism spectrum disorder in a study of 54 datasets. Nature Communications, 2019. https://doi.org/10.1038/s41467-019-13005-8