Dormir es necesario para nuestra salud, nos los dicen desde pequeños. Pero aunque nuestros padres procuren cuidar nuestro sueño durante la infancia, a medida que crecemos muchos adoptan malos hábitos que a la larga pueden causar problemas serios.

Estos malos hábitos de sueño pueden estar influenciados por el tipo de trabajo, o por tener varios a la vez, o simplemente por ser desorganizado. Aunque sobre el primero y el segundo hay evidencia suficiente ya para considerarlo.

Una parte de esta proviene de un estudio reciente en el que un tercio de los trabajadores en los Estados Unidos informan constantemente que no duermen lo suficiente, siendo esta tendencia mucho más arraigada entre los trabajadores del sector salud.

La tendencia a dormir poco va en aumento

Los investigadores analizaron los autoinformes de 150,000 adultos que trabajan en diferentes áreas en el período comprendido entre 2010 y 2018. Observaron que la cantidad de trabajadores que dormían menos de siete horas por noche aumentó 30.9 por ciento en 2010 a 35.6 por ciento en 2018, de modo que las probabilidades de dormir poco fueron significativamente mayores ese último año.

Ahora bien, aunque el incremento de la probabilidad de sueño inadecuado fue observado en trabajadores de todas las áreas evaluadas, se observó que era especialmente frecuente entre los trabajadores que brindaban atención médica y también entre los encargados de aplicar la ley.

Aunque es necesario resaltar para 2018 se encontró que 50 por ciento de los trabajadores en el servicio de protección y el sector militar informaron que tenían poco sueño, superando al 45 por ciento de los trabajadores de salud y 41 por ciento de los profesionales en las industrias de transporte y traslado de materiales.

En vista de ello, el psicólogo clínico Todd Arnedt, muchas de estas personas descuidan su sueño precisamente por dar prioridad a su trabajo:

“Somos una sociedad muy activa las 24 horas del día, los sietes días de la semana y una de las primeras actividades que se reduce es nuestro sueño y muchas personas simplemente no están dedicando suficiente tiempo a dormir por la noche”.

¿Por qué ciertos trabajos se asocian con dormir poco?

Los niveles de estrés de ciertos trabajos parecen tener influencia en que los trabajadores no duerman lo suficiente.

Sí, cuando hablamos de trabajos por turnos lo primero en que pensamos es en personas que duermen fuera de casa varias noches a la semana, o que no duermen en las noches por la cantidad de trabajo en su guardia, como los médicos, enfermeras, bomberos, policías e incluso los que atienden sitios de esparcimiento a estas horas.

Meses atrás un estudio reveló que las enfermeras, además de presentar altos niveles de sueño insuficiente, también son vulnerables a trastornos como apnea obstructiva del sueño, por ejemplo.

El motivo exacto del vínculo entre ciertos campos de trabajo y la privación del sueño sigue siendo desconocido. Sin embargo, los investigadores sugieren que el estrés puede estar involucrado. Las personas de alto estrés tienen más probabilidades de arrastrarlo a su casa también, y como bien sabemos, esto afecta el ritmo de sueño.

“Si usted es un oficial de policía que acaba de tener un encuentro de disparos, es difícil para el cerebro sentirse descansado, y si ese estado no se logra, no se duerme”, explicó el investigador Jagdish Khubchandani en una entrevista con NPR.

¿Cómo mejorar los hábitos de sueño?

El problema es que dormir mal, o dormir poco, tiene sus consecuencias, y por lo general son negativas. Los adultos que no duermen lo suficiente tienen un mayor riesgo de desarrollar problemas de salud tanto física como mental. Entre los físicos, obesidad, enfermedades cardíacas, diabetes y ansiedad, mientras que a nivel mental figuran irritabilidad, ansiedad y depresión.

Para cambiar esto, Khubchandani recomienda aplicar cambios importantes al estilo de vida que se tenga: una dieta saludable, ejercicio físico y meditación, por ejemplo. Aunque dado el contexto de este problema de insuficiencia de sueño no solo recae sobre los empleados, sino también sobre los empleadores, que también deberían abordar el estrés en el lugar de trabajo.

“Los empleadores que están dispuestos a ayudar a los empleados a desarrollar tiempos de sueño adecuados pueden aumentar la probabilidad de productividad en el lugar de trabajo, reducir los costos de atención médica de los empleados y mejorar la seguridad y la salud en el lugar de trabajo”.

Dicho esto, no queda más que recordar que aunque nuestro trabajo es importante, no solo porque nos provee los ingresos para nuestra inclusión en sociedad, sino también porque nos apasiona, debemos recordar que es necesario ser equilibrados. Trabajamos para vivir, no vivimos para trabajar.

Referencia:

Short Sleep Duration in Working American Adults, 2010–2018. https://link.springer.com/article/10.1007/s10900-019-00731-9