Tras las 3 guías que hemos publicado para ayudarte en el ensamblaje de un PC desde cero, ya la tarea no parece un reto tan grande. Una vez determinadas tus necesidades y en función a ello, seleccionado el procesador y la tarjeta compatible y más ajustada a tus requerimientos y presupuesto, queda proporcionarle los últimos órganos a ese cuerpo que estamos armando. En ese sentido, considerando que ya hemos pasado por la selección de motherboard y procesador, los elementos restantes te resultarán muchísimo más fácil.

En este punto nos hacemos la pregunta ¿cuáles elementos faltan para tener un computador funcional y operativo? Considerando que ya tenemos procesador y motherboard, solo nos falta: fuente de poder, disco duro, memoria RAM, el cajón o case y los dispositivos periféricos de entrada y salida: monitor, teclado, mouse, bocinas, etc. Estos últimos resulta más sencillos de seleccionar por lo que nos enfocaremos en los aspectos a considerar para elegir unidades de almacenamiento, memorias y la fuente de alimentación.

¿Importa el orden para elegirlos? Si importa

Si bien la toma de decisiones en este punto es mucho más sencilla, necesitamos prestar atención al orden en que vamos eligiendo estos elementos. Si por ejemplo, eliges una fuente de alimentación antes que uno o varios discos duros, según lo que quieras lograr, tu sistema podría simplemente no arrancar. Esto se debe a que necesitamos conocer el consumo general de todos elementos que incorporaremos al computador, para elegir una fuente de poder adecuada.

En ese sentido, lo ideal es conocer cuántas memorias, discos o tarjetas PCI incorporaremos en el equipo, para seleccionar la fuente de alimentación correcta. Por otra parte, no mencionamos nada respecto a la selección de tarjetas de sonido y video considerando que para el ejemplo, estamos ensamblando un equipo básico y la tarjeta madre ya incorpora estas piezas. No obstante, en las próximas entregas profundizaremos un poco más en estas piezas, para comenzar a ensamblar equipos para usos específicos.

Memoria RAM

En estos momentos muchos usuarios están familiarizados con el concepto de memoria RAM y lo asocia sobre todo la velocidad del dispositivo. No están errados ni lejos de la realidad, podemos ver el trabajo de la memoria RAM o memoria de almacenamiento aleatorio como los brazos del computador. Si tuvieras un par de brazos adicionales, podrías tomarte un café mientras googleas el nombre del procesador que quieres obtener para tu equipo. La memoria RAM actúa en forma similar, almacenando los datos y transacciones que el sistema operativo y las distintas aplicaciones en ejecución necesitan mientras operan.

Esto quiere decir que mientras mayor cantidad de memoria RAM, el equipo tendrá la posibilidad de tener más tareas en ejecución. Cuando un equipo no tiene suficiente memoria RAM es igual a cuando llevas más bolas de supermercado de las que puedes cargar, entonces empiezas a caminar más lento y si de casualidad comienza a sonar tu teléfono, te costará mucho más atenderlo.

En ese sentido, necesitamos asegurarnos de obtener la cantidad de memoria RAM adecuada para nuestras necesidades y por otra parte, adquirir el modelo compatible con la tarjeta madre. Este par de factores son muy sencillos de cubrir, en primer lugar, determinar la cantidad de memoria RAM mínima que necesitas es una tarea similar a la que hicimos con el procesador. Revisa los requerimientos mínimos y recomendados de todo el software que pretendes usar y en función a ello, define la cantidad que necesitas.  Por otra parte, para determinar la compatibilidad debes asegurarte de la tecnología del DIMM en la tarjeta madre, identificada como DD2, DDR3 y DDR4.

En ese sentido, si necesitas 8GB de memoria RAM por ejemplo, asegúrate de que estas correspondan a la misma tecnología de la tarjeta madre. Un consejo bastante útil en este apartado es dividir las cargas de la memoria RAM, es decir, no utilizar una sola memoria. De esta forma, si requieres 4GB, la tarjeta madre trabajará mejor con un par de memorias de 2GB que con una sola de 4GB. Esto es debido a la configuración de doble canal en donde la tarjeta madre gestiona mucho mejor las cargas con un par de módulos que trabajando desde uno solo.

Unidades de almacenamiento

Hablamos de unidades de almacenamiento puesto que, en estos momentos no solo contamos con el tradicional disco duro. En nuestros días los SSD cuentan con una cuota de mercado importante gracias a su poderoso rendimiento frente a los discos duros, al menos en lo que se refiere a la ejecución del sistema operativo.

La guía definitiva para alargar la vida útil del hardware de tu PC

Sin embargo, hablando en los términos más básicos, seleccionar el disco adecuado es importante para no gastar dinero adicional ni subutilizar ningún elemento. Resultaría un gasto innecesario contar con un disco gigantesco del que no ocupamos ni siquiera la mitad. Igualmente, sería un dolor de cabeza tener un disco que al que tengamos que vigilar cuanto espacio resto.

La cantidad de almacenamiento es un factor que dependerá directamente de la naturaleza de tus actividades. Verifica las tareas que llevas a cabo, el manejo de archivos que haces y el peso de estos documentos. Las estadísticas de consumo de un fotógrafo nunca serán las mismas de alguien que trabajo con correo electrónico y archivos PDF, por dar algún ejemplo. En ese sentido, revisa que tanto requieres guardar, considera el tamaño de los archivos que manejas y busca tu disco adecuado.

SSD

En cuanto a los discos sólidos, estos tienen la enorme ventaja de incrementar sustancialmente las velocidades de lectura y escritura con respecto a los discos duros. ¿Qué quiere decir esto? Tal y como suena, imagina que alguien tenga la capacidad de leer y escribir más rápido que tú. Probablemente, esa persona podrá hacer cualquier trabajo de esta índole en la mitad del tiempo. En ese sentido, instalar un disco sólido es ideal para almacenar el sistema operativo, esto te garantizará una fluidez increíble en toda la marca del sistema.

Hace algunos años la gran desventaja de los discos sólidos era su limitada capacidad de almacenamiento, lo que hacía necesario contar además con un disco duro. Eso es cosa del pasado y en estos momentos podemos encontrar SSD de hasta 1TB, no obstante, la gran diferencia con respecto a los discos duros está en el precio. En ese sentido, revisa tus necesidades y presupuesto y si puedes permitírtelo, tendrás un equipo con un grandioso rendimiento.

Fuente de alimentación

Una vez tenemos todos los órganos que funcionarán en ese cuerpo que ensamblamos, necesitamos darte la magia de la vida. Para que un computador viva necesita electricidad y de eso se encarga la fuente de poder, en ese sentido, cumple el proceso de convertir la corriente alterna que recibimos en el tomacorriente a corriente directa, la adecuada para hacer funcionar a la tarjeta madre y los distintos componentes. Esto quiere decir que si la fuente de alimentación no cuenta con la suficiente potencia para levantar estos componentes, simplemente el equipo no funcionará.

En este punto se encuentra la importancia de esta pieza y el por qué debe ser la última en seleccionarse. Los puntos a considerar en este aspecto se refieren a la potencia de la fuente y también a su tamaño. Con respecto al tamaño encontraremos 3 modelos: ATX, SFX y SFX-L, en donde la ATX resulta el tamaño y formato estándar. Por su parte la SFX está diseñada para incorporarse en equipos pequeños, es decir, puede funcionar para tarjetas madre mini ITX. Por último, la SFX-L es una versión intermedia entre las dos anteriores.

¿Cómo calcular la potencia que necesito?

Realmente podríamos extendernos muchísimo más en cada factor necesario para el cálculo de la potencia necesaria para la tarjeta madre. No obstante, en nuestros días las herramientas son muy accesibles y nuestra intención es plantear este asunto de la forma más simple posible. En ese sentido, para el cálculo de la potencia necesaria nos apoyaremos en una calculadora online que puedes encontrar en este enlace.

 

La aplicación en cuestión cuenta con un formulario en donde deberás detallar los componentes de tu equipo y la finalizar te arrojará como resultado el vatiaje recomendado para tu computador e incluso una fuente de poder como sugerencia. Puedes usar esta referencia para encontrar otras a un mejor precio y así ahorrarte algún dinero.

Una vez tengas la fuente de poder, todo es cuestión de hacer las conexiones necesarias y obtener los dispositivos periféricos. La selección de monitor, teclado, ratón, bocinas y demás componentes resulta más simple y ajustada a tus preferencias. Esta y las guías anteriores resumen la forma más básica de ensamblar un computador, eligiendo piezas tomando como referencia las necesidades que tenemos.

Próximamente, estaremos mostrándote la forma de ensamblar equipos orientados a actividades específicas como el gaming, la oficina o estudios.

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