Conforme avanzan los años de vida, las personas de tercera edad son más propensas a padecer cáncer de colon asociado con la edad, una situación que ha llamado la atención de la comunidad científica y médica.

Y es que obviamente el cuerpo humano no tiene la misma resistencia que en la vejez en comparación con la juventud, por lo que procedimientos drásticos como una cirugía llamada colectomía cuyo objetivo es la eliminación de una parte del colon son evaluados de manera minuciosa en estos casos.

Pero el panorama parece haberse aclarado un poco, y el pronóstico en caso de optar por este tipo de tratamiento es más positivo del que se esperaba. Según los resultados de una investigación presentada en el Congreso Clínico 2019 del Colegio Americano de Cirujanos, la gran mayoría de los pacientes ancianos que se habían sometido a la colectomía para colon en las etapas II y III del cáncer estaban vivos poco tiempo después de su realización.

Pacientes de más de 85 años sobreviven la colectomía

Según Roma Kaur, investigadora en el departamento de cirugía del Centro Médico de la Universidad de Rochester, Nueva York, y autor principal de esta investigación, el interés surgió de identificar y comprender mejor los factores asociados a la supervivencia de los pacientes ancianos con cáncer de colon:

“Estábamos interesados ​​en este tema porque sabemos por los datos de los CDC que los pacientes de 85 años o más tienen la mayor tasa de incidencia de cáncer de colon y, según la Oficina del Censo de los Estados Unidos, este es el segmento de mayor crecimiento de la población geriátrica. Dada la carga del cáncer de colon en esta cohorte, esperábamos identificar y comprender mejor los factores asociados con la supervivencia en estos pacientes”.

Kaur y sus colegas consultaron el Registro de Cáncer del Estado de Nueva York y el Sistema de Investigación y Cooperación de Planificación Estatal, del cual extrajeron datos sobre 3,779 pacientes de 85 años de edad en adelante, y que se sometieron a una colectomía entre 2004 y 2012.

Entonces observaron las tasas de supervivencia luego de la cirugía a un corto plazo en períodos de 30 y 90 días entre los pacientes en estadio II o estadio III. Encontraron que luego de 30 días, el 89 por ciento de los pacientes estaban vivos, y después de 90 días, 83 por ciento todavía estaban vivos. Cerca del 42 por ciento de estos fueron dados de alta a un centro de enfermería especializada después de su operación.

También observaron que ser tratado por un cirujano experimentado en la resección de cáncer de colon anualmente reduce el riesgo de muerte entre estos pacientes. De hecho, las probabilidades de mortalidad a corto plazo se redujo casi en un 59 por ciento.

Ingreso hospitalario no planificado

Estos resultados positivos invitan a estudiar qué factores influyeron en que el resto de los pacientes no sobreviviera. Entre ellos, los autores indican el ingreso hospitalario no planificado, una operación abierta y y complicaciones preoperatorias como perforación, sangrado y una infección grave llamada sepsis.

Aunque llama la atención que casi la mitad de los participantes recibió un diagnóstico de cáncer de colon y una cirugía llevada a cabo durante un ingreso hospitalario no planificado, que como ya dijimos, es un factor que reduce la supervivencia en estos pacientes.

“Parece que un gran número de pacientes ingresan al hospital con un problema que es lo suficientemente grave como para requerir admisión, a veces una complicación de su cáncer, y luego son diagnosticados con cáncer y sometidos a una operación durante la misma hospitalización. Encontramos que el 80 por ciento tenía una operación abierta, en lugar de una mínimamente invasiva, por lo que estos pacientes están siendo sometidos a operaciones abiertas porque, en parte, se está llevando a cabo en un entorno agudo”.

Las ventajas de una cirugía mínimamente invasiva

El riesgo está en la forma en que se realiza el procedimiento. En una operación abierta, el paciente no necesariamente cumple con las condiciones para el procedimiento y el cirujano hace una incisión mucho más grande que en una operación mínimamente invasiva, donde se usan además instrumentos laparoscópicos que mejoran la visualización.

“Cuando los pacientes se someten a una cirugía en un entorno no selectivo, hace que sea casi imposible que estos pacientes estén optimizados adecuadamente antes de su operación. Si podemos encontrar a estos pacientes antes, podemos realizar una evaluación geriátrica integral, prehabilitación antes de la cirugía, y tal vez incluso una operación mínimamente invasiva”.

La cirugía mínimamente invasiva lleva una amplia ventaja en lo que respecta al cáncer de colon pues implica menor dolor, estancias hospitalarias más cortas y tiempos de recuperación mucho más rápidos.

Referencia:

Adults 85 years and older generally fare well after colon cancer operations. https://www.facs.org/media/press-releases/2019/kaur102919