Una encuesta realizada en 2015 reveló que aproximadamente una cuarta parte de las personas transgénero no busca atención médica preventiva porque le temen a la discriminación. Sin embargo, se trata de seres humanos que no puede ser omitidos a pesar de los conocidos problemas de aceptación dentro de muchas sociedades.

Y de hecho, este grupo requiere especial atención en lo referente a la salud cardiovascular, pues se ha hablado en varias oportunidades del efecto negativo de las terapias hormonales a las que suelen someterse sobre su corazón.

“Es una situación bastante única, y no hay mucha literatura disponible”, dijo el Dr. Christian Delles, autor principal de una nueva investigación referente a ello.

Se piensa que este tema merece un enfoque multifacético, pues no solo entran en juego los factores de riesgo tradicionales que aumentan o reducen el riesgo de problemas cardiovasculares, sino también aspectos hormonales relevantes.

Salud cardíaca de mujeres transgénero

Un equipo de investigadores se interesó en el tema y estudiando los resultados de docenas de estudios, encontraron que los efectos de las hormonas eran más acentuados en mujeres transgénero que en los hombres transgénero.

Encontraron que la aplicación de la terapia hormonal por parte de las mujeres transgénero puede estar relacionado con un mayor riesgo de ataque cardíaco y accidente cerebrovascular isquémico. En cambio, los hombres transgénero que usaban hormonas femeninas no mostraron un riesgo aumentado de sufrir problemas cardiovasculares a causa de ello.

Portrait of a 40 year old person that identifies as gender queer, non-binary
El estudio encontró que las mujeres transgénero que se someten a terapias hormonales son más propensas a sufrir ataque cardíaco y accidente cerebrovascular isquémico.

El Dr. Paul Connelly, miembro del equipo de investigación, reconoció que estos resultados fueron inesperados. Como muchos sabrán, los estrógenos se han relacionado con beneficios como la reducción de la inflamación y protección sobre el sistema vascular, en lugar de las desventajas observadas, más asociadas a la testosterona. Sobre esta última se han encontrado impactos más mixtos, dentro de los cuales los negativos recaen sobre la salud cardiovascular.

Y a pesar de que este estudio se enfocó en el efecto de la terapia hormonal de género en la salud cardiovascular de los individuos transgénero, también detectó que esta puede afectar el metabolismo óseo y el riesgo de malignidad.

“Cómo pensamos que estas hormonas sexuales actúan dentro del sistema vascular realmente no es lo que estamos viendo en los pacientes transgénero en su conjunto”, dijo Connelly, investigador clínico de la Universidad de Glasgow. “Abre muchas preguntas sobre cómo podemos limitar cualquier riesgo potencial y permitir que los adultos transgénero tengan una mejor orientación basada en evidencia para controlar su salud”.

El estudio se publicó en la revista Hypertension de la American Heart Association, y sus resultados inesperados sugieren que “se requiere un enfoque interdisciplinario para brindar a las personas transgénero una atención óptima”, en palabras de Connelly.

En Estados Unidos, la población transgénero incluye a 1 de cada 200 personas de dicho territorio, lo cual es una cifra digna de consideración para estudios profundos en torno a este tema.

Hasta ahora se sabía que las hormonas sexuales juegan un papel clave en la salud cardiovascular, pero con una cantidad tan alta de personas expuestas a hormonas sexuales diferentes a las de su naturaleza, deben evaluarse los riesgos o beneficios que esto puede acarrear. Y en caso de que no haya ningún beneficio, idear las formas más adecuadas de abordar y reducir los riesgos.

Referencia:

Gender-Affirming Hormone Therapy, Vascular Health and Cardiovascular Disease in Transgender Adults. https://www.ahajournals.org/doi/abs/10.1161/HYPERTENSIONAHA.119.13080