En el año 1849, en el cinturón principal de asteroides que se encuentra entre Marte y Júpiter, el astrónomo italiano Annibale de Gasparis descubrió un cuerpo celeste que se conoce como Hygiea.

Se trata del cuarto objeto más grande del cinturón, con Ceres, Vesta y Pallas siendo los únicos más grandes (de los tres, solo Ceres es un planeta enano). Sin embargo, a pesar de su tamaño, Hygiea ha permanecido como un objeto poco estudiado, y es el más misterioso entre los cuatro grandes del cinturón de asteroides.

Más esférico de lo pensado

Utilizando observaciones realizadas por el instrumento SPHERE, recientemente incorporado al Very Large Telescope (VLT) de la Agencia Espacial Europea en el desierto de Atacama en Chile, un equipo de investigadores revisó gran parte de lo que sabemos sobre Hygiea, incluida su forma, tamaño, rotación e historia.

El cinturón principal de asteroides que se encuentra entre las órbitas de Marte y Júpiter es el hogar de Hygiea.

Si bien Hygiea fue descubierto a mediados del siglo XIX, nunca antes se había podido tomar fotos de alta resolución. En los datos disponibles hasta ahora, era imposible saber en qué medida los cambios en la luz que se reflejaba en Hygiea eran causados ​​por variaciones en su forma o por desviaciones en el brillo de su superficie.

Ahora, las recientes imágenes tomadas por el VLT han revelado su verdadera forma por primera vez, y resulta que es mucho más esférico de lo pensado originalmente, tanto que los investigadores sugieren que el estado de Hygiea debería actualizarse de asteroide a planeta enano.

Si esto sucediera, Hygiea suplantaría a Ceres como el planeta enano más pequeño de nuestro Sistema Solar.

El más pequeño

De acuerdo con los criterios diseñados por la Unión Astronómica Internacional (IAU) en el años 2006, un objeto celeste debe cumplir cuatro requisitos para obtener su designación como planeta enano: (1) debe estar en su propia órbita alrededor del Sol, (2) no puede ser un luna, (3) ha aspirado otro material en su vecindad inmediata, y (4) haber logrado el “equilibrio hidrostático”; en otras palabras, ser principalmente de forma esférica, con suficiente gravedad para superar una forma rígida e irregular.

Ya sabíamos que Hygiea satisfizo los primeros tres criterios, pero las nuevas imágenes tomadas muestran que también satisface el cuarto.

Para la investigación los investigadores utilizaron imagenes realizadas por el instrumento SPHERE recientemente incorporado al Very Large Telescope de la Agencia Espacial Europea.

Una actualización al estado de planeta enano, con un poco más de 430 kilómetros de diámetro, convertiría a Hygiea en el planeta enano más pequeño que hemos encontrado, con menos de la mitad del diámetro de Ceres, el planeta enano más próximo.

Según las simulaciones de los investigadores, parece que Hygiea se formó de manera diferente a los demás: en una enorme colisión que rompió por completo un cuerpo más grande, permitiendo que los fragmentos se fusionen en una esfera, en lugar de cambiar lentamente de forma con el tiempo.

Hygiea no será oficialmente un planeta enano hasta que esté certificado por la Unión Astronómica Internacional. No obstante, este mecanismo de formación puede provocar un replanteamiento de la definición de planetas enanos, porque aunque este asteroide cumple técnicamente todos los criterios, la naturaleza de su formación violenta lo hace diferente de los otros planetas enanos.

Referencia: A basin-free spherical shape as an outcome of a giant impact on asteroid Hygiea. Nature Astronomy, 2019. https://doi.org/10.1038/s41550-019-0915-8