De manera general, un derrame cerebral ocurre cuando pequeñas protuberancias en las arterias principales del cerebro estallan y causan hemorragia, lo cual ocurre sin previo aviso por medio de algún síntoma.

El sangrado en el espacio estrecho entre las meninges internas y medias es potencialmente mortal. De hecho, un tercio de los pacientes que tienen este tipo de hemorragia, y que todavía son jóvenes, mueren por el aumento de presión desmesurado resultante dentro del cráneo.

Y es que luego de una hemorragia, la hemoglobina libre proveniente de los glóbulos rojos y potencial causante de daño en las neuronas, causa estragos irreparables en el cerebro del afectado.

Discapacidades y muerte

Pero incluso aunque se logre detener el sangrado y estabilizar a los pacientes que experimentan este problema, aún en las primeras dos semanas puede haber un retraso en el daño cerebral, que igual puede desencadenar la muerte o graves discapacidades.

Así lo ha explicado Luca Regli, director del departamento de neurocirugía de Neurocirugía del Hospital Universitario de Zúrich (USZ), quien participó en una nueva investigación respecto a este tema publicada en la revista Journal of Clinical Investigation.

“Observamos que en los días posteriores al sangrado, la sangre acumulada se resuelve lentamente y la hemoglobina de los glóbulos rojos degradados ingresa al líquido cefalorraquídeo”, explicó Emanuela Keller, jefa de la unidad de cuidados intensivos de neurocirugía.

Por su parte Dominik Schaer, profesor de la Universidad de Zürich, jefe de servicio en el departamento de medicina interna de USZ y líder de la nueva investigación informó que en sus pruebas en ovejas se observó la influencia de la hemoglobina en las complicaciones:

“Utilizando muestras de pacientes y pruebas en ovejas, ahora hemos podido demostrar que la hemoglobina conduce a vasoespasmos y penetra profundamente en el tejido cerebral, donde puede dañar directamente las neuronas”.

En vista de las enormes dificultades que viven los especialistas a la hora de evitar la muerte o el daño cerebral grave en los pacientes que sufren aneurisma, y sobre todo, de la frecuencia conque se están presentando estos en la actualidad, las investigaciones siguen en búsqueda de una solución.

Y esta parece haber sido encontrada en la investigación en la que participó Regli, donde su equipo observó que la haptoglobina, una proteína protectora que se encuentra en la sangre, junta la hemoglobina con el líquido cefalorraquídeo antes de que pueda causar los daños mencionados.

Haptoglobina, una proteína que evita el daño cerebral por aneurisma

Como ya mencionamos, luego de la hemorragia, la hemoglobina libre (responsable del transporte de oxígeno en condiciones normales) causa daño cerebral severo, y esto es a causa del hierro contenido en el centro de la misma, el cual es muy reactivo.

El animal de la derecha fue tratado con haptoglobina, que bloqueó la penetración de la hemoglobina roja desde el fluido cerebral (área negra en el medio) hacia el tejido cerebral (azul). Fuente: Dominik Schaer/Hospital Universitario de Zúrich/U. Zúrich.

Sin embargo, el cuerpo humano está dotado de una variedad de mecanismos de protección. Enfermedades como la malaria relacionadas con la liberación de hemoglobina han hecho evolucionar a nuestra especie hasta desarrollar su propia proteína protectora llamada haptoglobina.

Esta funciona de manera estratégica uniéndose a la hemoglobina libre rica en hierro, y de esta forma evita sus efectos tóxicos en los vasos sanguíneos y los riñones. Sin lugar a dudas, útil para situaciones de emergencia.

El problema en el caso de los derrames cerebrales es que la concentración de haptoglobina en el cerebro es muy baja, y bajo estas situaciones es poco probable que funcione de manera eficiente para evitar los daños que puede causar la hemoglobina libre.

En la nueva investigación, los científicos administraron haptoglobina purificada directamente en el líquido cefalorraquídeo de las ovejas a través de un catéter y observaron que este funcionaba como un mecanismo de protección natural contra el daño cerebral severo.

“Podríamos demostrar que la haptoglobina purificada previene los vasoespasmos y bloquea la penetración de la hemoglobina libre en el tejido cerebral”, explica Schaer.

Sin lugar a dudas, se trata de un hallazgo útil en un tiempo histórico en el que la enfermedad cerebrovascular abunda y ocasiona un porcentaje importante de muertes en todo el mundo. Luego de una hemorragia intracraneal, el pronóstico del paciente podría mejorar sustancialmente gracias a este proteína.

Referencia:

Haptoglobin administration into the subarachnoid space prevents hemoglobin-induced cerebral vasospasm. https://www.jci.org/articles/view/130630