Desde los tiempos de la antigua Grecia se ha creído que las condiciones climáticas influyen en los síntomas de pacientes con enfermedades crónicas. Estimaciones más recientes muestran que casi tres cuartas partes de las personas que viven con artritis, creen que su dolor se ve afectado por el clima.

A pesar de que muchas investigaciones han examinado la existencia y la naturaleza de la relación clima-dolor, aún no se cuenta con un consenso científico al respecto. En buena medida, esta carencia se debe a que los estudios realizados se han basado en muestras relativamente pequeñas y han considerado rangos limitados de condiciones climáticas.

Registros diarios

La resolución de esta cuestión requiere la recopilación de datos de síntomas y climatológicos de alta calidad en un gran número de individuos, los cuales deben incluir otros factores potencialmente relacionados con la variación diaria del dolor y el clima, como el estado de ánimo y la cantidad de actividad física. Sin embargo, recopilar este tipo de datos en grandes poblaciones durante largos períodos de tiempo ha sido difícil, hasta ahora.

Las personas con afecciones de salud a largo plazo tienen un 20 por ciento más de probabilidades de sufrir dolor en días húmedos.

Una reciente investigación realizada por científicos de la Universidad de Manchester, analizó datos de 2.658 personas en todo Reino Unido, quienes padecían de una variedad de problemas de salud diferentes, incluyendo fibromialgia, migraña, dolor neuropático y principalmente artritis.

Para el estudio, los investigadores utilizaron una aplicación para teléfonos inteligentes, la cual permitió a los participantes registrar sus síntomas diarios por al menos seis meses. Simultáneamente, el equipo determinó el clima local a partir de los datos de ubicación proporcionados por el GPS del dispositivo portátil.

El análisis de estos datos reveló que las personas con afecciones de salud a largo plazo tienen un 20 por ciento más de probabilidades de sufrir dolor en días húmedos. La baja presión y la mayor velocidad del viento también se relacionaron con días más dolorosos, aunque en menor medida que la humedad.

Pronóstico del dolor

A pesar de que muchas personas creen que el dolor está influenciado por la temperatura, cuando se promedió en toda la población estudiada no se observó esta asociación. Dicho esto, los días fríos, que en muchas ocasiones también son húmedos y ventosos, podrían ser más dolorosos. Los investigadores tampoco encontraron una relación estadísticamente significativa entre la lluvia y el dolor.

Para el estudio, los investigadores utilizaron una aplicación para teléfonos inteligentes, la cual permitió a los participantes registrar sus síntomas diarios por al menos seis meses.

Aunque se sabe que el clima influye en el estado de ánimo, y el estado de ánimo puede influir en el dolor, los investigadores no observaron este efecto. Incluso cuando se tiene en cuenta el estado de ánimo, la asociación clima-dolor persiste.

Los autores del estudio explican que al conocer la relación entre el clima y el dolor es posible desarrollar un pronóstico del dolor, lo que les permitiría a las personas que sufren de enfermedades crónicas planificar sus actividades de mejor forma.

Adicionalmente, el conjunto de datos y los hallazgos de este estudio proporcionan valiosas información a los científicos interesados ​​en comprender los mecanismos del dolor, lo que en última instancia podría abrir la puerta a nuevos tratamientos.

Referencia: How the weather affects the pain of citizen scientists using a smartphone app. Npj Digital Medicine, 2019. https://doi.org/10.1038/s41746-019-0180-3