Los recientes incendios suscitados en el Amazonas tuvieron una amplia atención mediática, aunque las acciones para solventarlos dejaron insatisfechos a muchos protectores de la naturaleza.

Se sabe que la vegetación en esta zona es de vital importancia para el equilibrio de nuestro planeta, y se le ha considerado como un pulmón, que además retiene grandes cantidades de dióxido de carbono, un reconocido gas de efecto invernadero.

La Amazonía tiene una amplia biodiversidad, pero esta se ve amenazada por diferentes factores, en su mayoría humanos, como la tala, las prácticas agrícolas y mineras ilegales, siendo esta última bastante preocupante.

De hecho, recientemente se ha informado que los delfines rosados que navegan por sus aguas presentan altos niveles de contaminación con mercurio, lo cual se ha atribuido al barrido ilegal de oro. La información proviene de un estudio realizado por varias organizaciones no gubernamentales (ONG) como el Fondo Mundial para la Naturaleza (WWF, por sus siglas en inglés).

Delfines rosados contaminados con mercurio

Los corresponsales de la WWF midieron los niveles de contaminación en 46 de estos delfines, típicos de las principales cuencas de Brasil, Bolivia, Colombia y Perú, y notaron que todos ellos presentaban algún grado de contaminación por mercurio. La peor parte es que en más de la mitad de ellos estos niveles eran considerablemente altos, según la declaración de Marcelo Oliveira, parte del equipo del WWF.

Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), el mercurio es “una de las diez sustancias químicas que plantean mayor preocupación para la salud pública”. Y no por nada, pues se sabe que ha causado efectos adversos en la salud de más de un millón y medio de personas en la región.

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Oliveira ha señalado que esta contaminación tiene su origen en la extracción ilegal de oro, actividad en la que se utiliza el mercurio para separar el metal precioso de los otros minerales presentes en el suelo. Pero este tipo de práctica es sumamente peligrosa, tanto para los humanos como para los animales y el suelo, el cual es bañado con la sustancia para completar el barrido.

El mercurio no solo proviene de la minería

Para Oliveira, la extracción indiscriminada de oro no es el único problema que ha propagado el mercurio en la región. Y es que este es un elemento muy presente en la Amazonía, pero la deforestación y los incendios forestales han causado que se extienda a áreas en las que no estaba antes y alcance a organismos que antes no estaban tan expuestos.

“El mercurio existe naturalmente en la Amazonía, pero se está extendiendo a través del agua debido a la deforestación y los incendios forestales y se está deslizando en las cadenas alimentarias de delfines y peces”.

Hablamos de una amenaza real, pues el mercurio también es transportado por los delfines del río a través de las aguas, y representan un riesgo para los casi 20 millones de personas que viven en la región amazónica y se alimentan de pescado.

“El mercurio puede permanecer en la cadena alimentaria hasta por 100 años. Es un problema importante”, añadió Oliveira. Por lo que la solución no parece ser tan sencilla como simplemente detener la actividad minera.

Referencia:

Amazon river dolphins threatened by mercury pollution. https://phys.org/news/2019-10-amazon-river-dolphins-threatened-mercury.html

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