Con motivo de la celebración de la Semana Internacional de Prevención de la Intoxicación por Plomo y de la prohibición del plomo en la pintura entre el 20 y 26 de octubre de 2019, la Organización Mundial de la Salud ha sacado a relucir el lamentable hecho de que en 2017 murieron más de un millón de personas como consecuencia de intoxicación por plomo.

La cifra es suministrada por el Instituto de Sanimetría y Evaluación Sanitaria de la Universidad de Washington (EE.UU.), y llama la reflexión, pues aunque la exposición al plomo es prevenible, estas cifras indican que aún hay muchos desconocimiento sobre el tema y que son pocas las medidas que se toman al respecto.

Riesgos de la exposición al plomo

Los efectos perjudiciales de plomo son bien conocidos desde hace décadas, y conscientes de ello, muchos países han tomado medidas para reducir la exposición de su población, especialmente la infantil.

Estos son objeto de preocupación dado que a medida que su sistema nervioso se desarrolla, al estar expuestos a la sustancia pueden absorber hasta cinco veces más plomo que los humanos adultos.}

Aún hay en circulación muchas pinturas de uso doméstico que contienen plomo.

Juguetes, maquillaje, e incluso pinturas que se aplicaban en las paredes de los hogares estadounidenses contenían altos niveles de plomo, y muchos de estos productos siguen en circulación a pesar del riesgo que representan para la población y de la existencia de alternativas libres de este elemento altamente tóxico.

Las pinturas, por lo general con fines decorativos, que poseen altas concentraciones de plomo son una de las fuentes de exposición más comunes a nivel doméstico, sobre todo para los niños.

“El plomo tiene consecuencias devastadoras para nuestra salud y en particular para la salud de nuestros niños, causando discapacidades intelectuales de por vida”, fueron palabras de la directora del Departamento de Salud Pública que se ocupa de los factores sociales y ambientales, en la OMS en Ginebra, Maria Neira.

Por su parte, la Organización de las Naciones Unidas (ONU) ha informado que la pintura con plomo en descomposición también puede contaminar el suelo o el polvo, aumentando el riesgo de que los niños la ingieran mientras se desplazan o juegan por el suelo.

El plomo se almacena en los dientes, huesos, y en lugar de salir de nuestro organismo como otros compuestos, se acumula con el paso del tiempo y causa problemas serios de salud especialmente en el cerebro, hígado, riñones y huesos.

“El plomo perjudica el desarrollo cerebral infantil, lo que podría conducir a un coeficiente intelectual reducido. También dará lugar a cambios de comportamiento, como la reducción de la capacidad de atención, el aumento del comportamiento antisocial y, a veces, incluso el logro educativo reducido. Los impactos pueden extenderse hasta la edad adulta”.

Acciones contra la contaminación por plomo

Es por ello que en el año 2002, durante la Cumbre Mundial sobre el Desarrollo Sostenible, los gobiernos acordaron y solicitaron la eliminación gradual del plomo en las pinturas. Posteriormente, en 2011, se creó la Alianza Global para Eliminar la Pintura con Plomo, una organización orientada a promover la eliminación gradual de la fabricación y venta de pinturas que contienen plomo para así dar fin a los riesgos asociadas a estas.

Por supuesto, estando en plena semana de la prevención por intoxicación, la OMS ha anunciado algunos puntos clave para lograr este objetivo. Entre ellos, el establecimiento de marcos regulatorios nacionales apropiados para detener la fabricación de pinturas que contengan plomo, así como su importación, exportación, distribución, venta y uso, lo cual aplica no solo para las pinturas como tal, sino también para los productos pintados o cubiertos con ellas.

Referencia:

Semana internacional de prevención de la intoxicación por plomo. https://www.who.int/ipcs/lead_campaign/objectives/es/