En un estudio anterior, se observó que los filamentos del hongo Zygosaccharomyces sp. que se encuentran en las células de cría alimentan a las larvas de abeja sin aguijón brasileña (Scaptotrigona depilis) en la etapa inicial de su desarrollo.

El hongo les suministra compuestos precursores de la hormona pupante, que como podríamos esperar, es esencial para completar su metamorfosis de larva a pupa, que posteriormente las convertirá en abejas adultas.

Pero ahora una nueva investigación publicada en la revista PLOS ONE ha encontrado que las células de cría de estas abejas no solo contienen filamentos de Zygosaccharomyces sp., sino también de otros dos hongos: Candida sp. y Monascus ruber, completando tres organismos importantes para su desarrollo.

La investigación tuvo lugar como parte de un proyecto temático apoyado por la Fundación de Investigación de São Paulo – FAPESP y los Institutos Nacionales de Salud de EE. UU. (NIH) en el que participaron especialistas brasileños y estadounidenses.

Las interacciones entre tres tipos de hongos

El trabajo de investigación de una estudiante de doctorado, Camila Raquel Paludo, supervisada por Mónica Tallarico Pupo , profesora de Química Medicinal y Productos Naturales en la Facultad de Ciencias Farmacéuticas Ribeirao Preto de la Universidad de São Paulo (FCFRP-USP) en Brasil, consistió en identificar las especies de hongos involucradas en la alimentación de las larvas de abejas sin aguijón.

Zygosaccharomyces, un género de hongos que proporcionan a las larvas de abejas compuestos que estimulan su transformación a pupas.

Fue entonces cuando descubrieron que estas obtenían nutrientes de otras especies de hongo diferentes de Zygosaccharomyces sp. De hecho, identificaron las mismas tres especies de hongos en todas las colonias de S. depilis que analizaron, lo que les llevó a pensar que las tres eran esenciales para su crecimiento.

Los investigadores aislaron los hongos y los colocaron en parejas en placas de Petri para observar sus interacciones, haciendo todas las combinaciones posibles. Y observaron que al juntar Candida sp. y M. ruber, por ejemplo, este último cambió su forma por completo y se tornó de color naranja, mientras que Candida prácticamente desapareció del cocultivo.

Ante ello, los autores concluyeron que M. ruber inhibió su crecimiento, pero para cerciorarse analizaron el pigmento naranja resultante de su combinación con Candida, el cual identificaron como el compuesto activo monascina, un pigmento fúngico que ha sido considerado en investigaciones sobre alimentación.

Ahora bien, cuando M. ruber se cocultivó con Zygosaccharomyces sp., el resultado fue lovastatina, un compuesto que se utiliza mucho para reducir el colesterol y prevenir enfermedades cardiovasculares. Esta sustancia inhibió el crecimiento del hongo.

Sin embargo, M. ruber notó su crecimiento estimulado en presencia de Candida, bajo cuya combinación se liberó etanol y otros compuestos orgánicos volátiles en el medio de cultivo.

Relaciones complejas

Partiendo de ello, Pupo declaró que hay mayor complejidad en las interacciones de estos organismos, y que la misma debe ser considerada en la agricultura, y específicamente, en el uso indiscriminado de pesticidas que pueden alterar el hábitat y reducir los recursos de los polinizadores.

“Los nuevos hallazgos demuestran que las interacciones entre estos insectos sociales y su microbiota son mucho más complejas de lo que podemos imaginar. Esto debería servir como una advertencia contra el uso indiscriminado de pesticidas en la agricultura, ya que muchos son letales para los hongos. Pueden no afectar las abejas directamente, pero pueden ser dañinas para los microorganismos que las abejas requieren para sobrevivir”.

Y con estos resultados, quedó claro para los investigadores que las interacciones entre estos hongos son de vital importancia para la supervivencia de las abejas sin aguijón, que en su fase larvaria obtienen sus nutrientes de estos.

Referencia:

Microbial community modulates growth of symbiotic fungus required for stingless bee metamorphosis. http://dx.doi.org/10.1371/journal.pone.0219696